Revive los penaltis de la final de Copa entre el Atlético y la Real Sociedad: Marrero y Pablo Marín, héroes
La final de la Copa del Rey 2026 se decidió en los penaltis. Barrenetxea adelantó a la Real a los 14 segundos, el gol más rápido en la historia del partido considerado más bonito del fútbol español. No tardó en empatar Lookman, y Oyarzabal puso el 1-2 de penalti al filo del descanso. Julián Álvarez logró el 2-2 con un golazo. El Atlético lo mereció en la segunda parte, pero en la prórroga reaccionó la Real, que fue algo superior. No se consiguieron más goles, y los penaltis decidieron al campeón. Así fueron
Falla Sorloth (0-0)
El tiro fue al centro a media altura. Marrero adivinó el lugar y casi se pasa, pero mete la mano y evita el gol.
Marca Carlos Soler (0-1)
El centrocampista lanzó a su izquierda, adivina Musso la dirección, pero el tiro iba lo suficientemente ajustado para acabar dentro.
Falla Julián Álvarez (0-1)
Julián Álvarez, que había mandado el partido a la prórroga con un golazo, lanzó a su izquierda. Fue un paradón de Marrero, adivina el sitio, va a media altura. Llega por mucho el portero. Le faltó dirección al tiro.
Falla Orkarsson (0-1)
Oskarsson lanza el mismo penalti que Sorloth. En este caso, la parada de Musso es con las piernas.
Marca Nico González (1-1)
Nico González marca con mucha pausa. Marrero se vence a su derecha y el balón va al otro lado despacio.
Marca Sucic (1-2)
Sucic tira a su lado derecho, con la zurda. El lanzamiento de seguridad, con mucha potencia. Musso va en la otra dirección.
Marca Almada (2-2)
Almada va relajado y espera el movimiento de Marrero. El guardameta se va a su izquierda, el balón entra por el otro lado. Supo aguantar el jugador rojiblanco.
Marca Aihen (2-3)
Aihen tira fuerte con la zurda, medio al centro. Musso pensó que le pelota iba a ir a su derecha. Se equivocó.
Marca Baena (3-3)
El tiro de Baena era a vida o muerte. Si fallaba, adiós. Corrió con calma y tiró a su derecha. Marrero ya estaba en el suelo en el otro lado.
Gol de Pablo Marín (3-4)
No le pudo la presión a Pablo Marín. Era el tiro para ser campeón, y lanzó cruzado, a su izquierda, casi a la escuadra. Musso voló en esa dirección, pero no llega.
Así consiguió la Real Sociedad la cuarta Copa del Rey de su historia.