El inspector a cargo de la investigación de la "Operación Kitchen" sitúa a Villarejo como el 'cabecilla' de la trama
El inspector jefe a cargo de la investigación de la "Operación Kitchen", Gonzalo Fraga, considera al excomisario ya jubilado José Manuel Villarejo el 'cabecilla' de la trama. Según su declaración ante el Tribunal en la tercera sesión del juicio que se inició la semana pasada, el excomisario trasladaba a sus clientes el "poder" que podía ejercer sobre la cúpula del Ministerio del Interior y sobre "El Asturiano", en referencia a Mariano Rajoy que, según dijo este lunes, era el mote con el que se referían al expresidente del Gobierno.
A preguntas del abogado de Villarejo, el investigador policial ha detallado que estos mecanismos de "presión" eran una táctica habitual del Villarejo y ha dado cuenta de una conversación que este habría mantenido con otros mandos policiales el 16 de febrero de 2017, en la que el comisario jubilado habría dicho: "El problema que tienen es el poder que me han dejado".
Según su testimonio, las agendas de Villarejo y los audios que el comisario grabó en secreto suponen una de las principales "pruebas" que demostraría la supuesta trama parapolicial orquestada, supuestamente, desde la cúpula del Ministerio del Interior para sustraer "datos sensibles" al extesorero del PP Luis Bárcenas. Fraga otorga, además, veracidad a estos cuadernos con "ingente" cantidad de información: "Villarejo no se engaña a sí mismo", ha expuesto.
Además, el responsable de la investigación ha detallado que la "documentación" hallada en los registros de la vivienda de Villarejo era "más de lo que se esperaba"; tanto, que el registro se alargó durante alrededor de un día entero. "No hubo capacidad real para examinar y hacer la extracción in situ". También ha explicado que, entre todos esos datos, había información económica de Bárcenas.
El inspector ya aseguró este lunes en su comparecencia de más de siete horas, que el comisario jubilado reportaba los avances y las novedades sobre "Kitchen", principalmente, al entonces Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino y al exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez. "En los diarios son muchos los ejemplos de la dación de cuentas a Eugenio Pino de la información que facilitaba Sergio Ríos -el chofer de Bárcenas captado como confidente-", ha asegurado.
Eso sí, a respuestas de la defensa de Eugenio Pino, ha negado que Villarejo tuviera conocimiento de que estaba siendo investigado por Asuntos Internos o de que supiera que se iba a efectuar su detención en noviembre de 2017. "El señor Villarejo conocía que se le había investigado en otros procedimientos, con seguridad; en este, entiendo que no debería de tener conocimiento".
Se trata de una cuestión que ha sido utilizada por la defensa de Villarejo para reprochar a este inspector por qué "siempre" era él quien asumía las causas contra su cliente. "No es una investigación contra el señor Villarejo, sino tangencial [...]. Era una investigación más, sin una trascendencia especial", ha respondido Fraga mientras ha asegurado que los hallazgos se realizaron con cobertura legal y con el conocimiento de la Fiscalía.
El letrado de Villarejo, Antonio Cabrera, ha reprochado asimismo a Fraga que no incluyese en la investigación un informe -sobre el que la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía Nacional tenía conocimiento- que exponía la compatibilidad de los trabajos realizados por el comisario dentro de la Policía y los ejercidos en la empresa de espionaje, CENYT. El inspector ha afirmado, sin embargo, que desde la Oficina de Conflicto de Intereses le trasladaron que Villarejo nunca había solicitado dicha compatibilidad.
A preguntas de la defensa del comisario principal jefe de Asuntos Internos, Marcelino Martín Blas, Fraga también ha detallado que entre los datos incautados a Villarejo consta que presionó de alguna manera al entonces secretario de Estado de Seguridad para que cesase a Martín Blas. Según su testimonio, la relación entre ellos era "cordial" en un primer momento, pero luego se "degrada".
A lo largo de esta tercera sesión de juicio, han testificado también otro agente que participó en los registros a Villarejo y otro que efectuó seguimientos como parte de la investigación que efectuó Asuntos Internos. Este último ha relatado que le enviaron buscar un "C4 negro", pero que nadie le precisó con qué fin, y que mientras efectuaba dichas vigilancias se dio cuenta de que había mucha "presencia policial". De hecho, trasladó a su superior la matrícula de un coche, quien le avisó de que el vehículo pertenecía a la Comisaría General de Información.
Por otro lado, se ha pospuesto la testifical del que fuera Director General de la Policía, Ignacio Cosidó, que declarará este miércoles junto con Enrique Barón, quien fuera comisario general de Información durante la "Operación Kitchen", y con Mariano Hervas, el entonces 'número 2' de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO).