Huaro solarTecnología de punta a punta
<p>La llamativa canastilla roja de metal descansa tranquila en uno de los lados del río, pegada a la sólida plataforma desde donde parte cada vez que alguien tiene que usarla. Se trata de un huaro, esa especie de teleférico de origen inca- moderno y único hasta ahora en el Perú: es el primero que funciona con energía generada por paneles solares.</p><p>Estamos en la zona de Viña Vieja, en Chincha. Este huaro atraviesa un río –tributario del río San Juan– que ahora luce seco pero que se vuelve caudaloso y violento en los tres primeros meses del año. A un lado del pórtico, desde donde parte la canastilla, están los paneles negros y brillantes que capturan la energía del sol y hacen que esta máquina funcione.</p><p>Un poblador que pasa por aquí se sube a la canastilla y presionando un control de tres botones se dirige a la orilla opuesta. Una extensión de 100 metros es recorrida por el huaro en apenas tres minutos y puede cargar hasta media tonelada de peso. Al otro lado hay un pórtico similar al de esta orilla y la canastilla se detiene allí automáticamente. </p><p>"Esta es una revolución en la tecnología del transporte rural", dice el ingeniero mecánico Jorge Chávez Rodríguez, quien diseñó y desarrolló esta tecnología para el Estado, cuando el gobierno de Ollanta Humala anunció que pondría 2 mil de estas máquinas en lugares donde se necesitaban.</p><p>El de Viña Vieja es un huaro solar 'piloto', es decir el primero de varios de su tipo que se instalarán en distintos puntos del país.Aquí se han hecho las pruebas y las correcciones para que el funcionamiento quede estandarizado. Los paneles solares alimentan un paquete de baterías, cuya energía va a un motor que puede mover la canastilla.</p><p>Este huaro que visitamos es poco usado por estas fechas porque el río apenas trae agua, pero cuando crezca, entre enero y marzo del próximo año, será de mucha utilidad. Aquí los pobladores del valle siembran maíz y practican la ganadería menor, así que para entonces podrán pasar sus cultivos y animales de una orilla a otra sin problemas.</p><p><h3>Tecnología peruana</h3></p><p>El 2014, el ministerio de Vivienda puso en marcha el Proyecto Huaros para poner estos aparatos por todo el país. En esas circunstancias fue convocado el ingeniero Chávez, experto en tecnología de transporte por cable, para el desarrollo de un huaro tecnificado que pudiera transportar más peso y fuera más seguro que los huaros artesanales ya existentes.</p><p>"Nos pidieron desarrollar dos modelos: uno de tracción manual y otro con energía eléctrica o solar", cuenta Chávez. El diseño inicial incluía una estructura con dos pórticos a ambos lados del río, diseñada para soportar los cables por donde se desliza la cabina. "Luego viene un sistema de tracción que impulsa la cabina", cuenta Chávez.</p><p>Un año se demoraron en el diseño y los prototipos del sistema de tracción manual. "Fue un desarrollo ingenioso.Tiene tres puntos de aplicación de la fuerza de la persona. En la cabina se gira una rueda y un sistema de multiplicación hace que una fuerza de 10 kilos se convierta en una de ochenta y así va avanzando el huaro. Y también desarrollamos un sistema de tracción para que la cabina pueda ser 'llamada' desde cualquier lado del río también girando una rueda", cuenta el especialista.</p><p>El sistema es nuevo, es un invento peruano. La empresa de Chávez –Cotinex– desarrolló estos huaros del siglo XXI y luego dieron el siguiente paso: hacer uno que se moviera con energía solar. "En los lugares donde hay energía eléctrica se puede conectar esta a un motor para mover el huaro, pero allí donde no hay nada, se puede hacer con paneles solares. Se agrega al huaro un motor que se alimenta de la energía almacenada en las baterías cargadas por los paneles", explica.</p><p>Instalar un huaro solar es más caro que uno manual pero se justifica cuando el ancho del río es superior a los 100 metros. "Un huaro manual demora un minuto en avanzar 10 metros, así que tardaría veinte minutos en pasar a la otra orilla y otros veinte en volver. Si se quiere llevar carga de un lado a otro, va a demorar. Uno que funcione con energía solar puede avanzar tres veces más rápido", comenta Chávez. </p><p>En el caso del huaro solar la carga diaria de los paneles solares asegura cuatro horas de uso permanente de la canastilla y el resto del día siguen cargando las baterías. Dentro de la cabina tiene un mando con tres botones, dos verdes y uno rojo al centro. Son para avanzar a derecha, detenerse o regresar a la izquierda.</p><p>Los pórticos situados a cada lado del río también tienen un tablero de mando y allí también tienen un botón para 'llamar' a la canastilla desde cualquier lado del río. El sistema eléctrico o solar cuesta 10 a 15 % más que el sistema manual, pero es más rápido. </p><p>"¿Por qué poner un huaro en un lugar y no mejor un puente", preguntamos. "Es una buena observación. En principio es más barato, pero sobre todo se instalan en aquellos lugares lejanos, con poca población y además dispersa, con poco tránsito, donde la circulación no justifica un puente porque no sería rentable", explica Chávez. </p><p>Actualmente hay unos 180 huaros en proceso de ser instalados en distintos puntos del país por el ministerio de vivienda. De ellos unos 35 serán hechos con tecnología solar. Es parte del esfuerzo para acabar con el aislamiento de algunas poblaciones o brindarles una alternativa segura en reemplazo de los huaros con que esas poblaciones contaban.</p><p>"Esta tecnología desarrollada en el Perú y ya patentada puede servir dentro del país y también replicarse en otros países con características geográficas parecidas", dice el ingeniero Chávez, mientras opera la canastilla del huaro de Viña Vieja, ubicada a unos siete kilómetros de Chincha.</p><p> Los huaros tienen múltiples aplicaciones: pueden ser usados en el transporte público como en este caso, en la industria y en el turismo. El último jueves, por ejemplo, visitamos el huaro solar de Viña Vieja y otros, manuales, en las cercanías. Se siente bien viajar atravesando el río, mirando el paisaje y sintiendo el viento en la cara.</p>
<p>En el gobierno anterior se inició un programa para instalar huaros –canastillas que ayudan a la gente a cruzar de la orilla de un río a la otra– en distintas partes del país. Esta semana conocimos el primer huaro movido con energía solar en Chincha. Y también hablamos con su diseñador. </p>