Ryan Lochtecon el aguaal cuello
<p> “La natación no me define”. Corría abril de 2013, y Ryan Lochte acababa de estrenar “<span style="font-style: italic; ">What would Ryan Lochte do?</span>”, su propio reality en E! Entertainment Television. </p><p>Las críticas asomaron y eran justificadas. Michael Phelps había decidido competir en tierra contra sus demonios, y Lochte tenía la enorme responsabilidad de cargar su cetro. Río 2016 era la ocasión para despojarse de su etiqueta de segundón, y sucederlo. </p><p>Aunque el concepto del programa intentó mezclar sus rutinas de ejercicio, el tinte farándulero lo devoró. </p><p>"Me verán en citas, ir a fiestas con mis amigos, y pasar tiempo con mi loca e increíble familia", declaró tras el lanzamiento. </p><p>En los últimos días, en los que el nadador de cabello verdoso fabuló un atraco para barajar una noche de juerga, y Michael Phelps se reafirmó en el podio de la historia, como el mejor deportista olímpico de todos los tiempos, es preciso analizar aquellas palabras, y la breve duración del programa: ocho capítulos (entre el 21 de abril y el 27 de mayo de 2013).</p><p><h3>Amigos y rivales</h3></p><p>La primera expulsión de Lochte (32) ocurrió en una piscina. Tenía cinco años y, según cuentan sus padres (madre cubana y papá estadounidense), empujaba a los otros niños, soplaba burbujas, se quedaba en un extremo. </p><p>No tomó en serio la natación hasta la preparatoria. A diferencia de Phelps y a pesar de su incorregible carácter, Lochte siguió el molde del deportista promedio: se graduó en gestión deportiva en la Universidad de Florida, y arrasó en las competencias National Collegiate Athletic Association (NCAA).</p><p>Pintaba para ser el más grande, pero un flaco, fibroso, largirucho y dientón, llamado Michael Phelps de Baltimore estaba destinado a ser el amo y señor de las aguas. </p><p>Lochte trató de equiparar sus habilidades, levantando pesas. Pero esculpir su cuerpo como un Dios griego solo le alcanzaba para ser el primero en tocar la pared después de él. Se hicieron amigos. </p><p>"A veces creo que no sería el nadador que soy de no ser por Michael", dijo alguna vez.</p><p>Los halagos han sido mutuos. "Si te vas a enfrentar a él (Lochte), tienes que emplear hasta la última gota de tu energía. Te la va a exigir", correspondió el 'Tiburón'.</p><p>En efecto, Lochte ha tenido episodios de gloria, como en el Mundial Shanghai 2011, cuando batió el récord mundial y se impuso a Phelps, en los 200 metros estilos con 1:54:00. Con el plus de colgarse cinco medallas de oro y una de bronce. </p><p>En Londres 2012, el neoyorquino destronó a Phelps -quien no perdía hacía ocho años- en la final de los 400 metros estilos. </p><p>Fue el clímax. Después las aguas volvieron a su cauce.</p><p><h3>La gran farsa</h3></p><p>-Quiero pedir disculpas por no ser más cuidadoso y sincero (...) y por mi papel en apartar los focos de tantos atletas que están cumpliendo sus sueños al participar en los Juegos Olímpicos.</p><p>Así, vía Instagram, y desde los Estados Unidos, Lochte trató de limpiar una de las manchas de Río 2016.</p><p>Hace una semana, junto a tres nadadores del equipo estadounidense, Lochte celebró su medalla de oro en los 4x200 con relevos, con tantas caipirinhas como garotas. Al día siguiente, se regó la noticia: unos 'falsos' policías los habían asaltado, y casi les disparan. </p><p>Días después, las cámaras de seguridad los delataron: se les ve forcejeando con agentes de seguridad de una gasolinería, y luego ingresando, campantes, con todas sus cosas, a la Villa Olímpica a las 7 a.m. </p><p>La verdad: orinaron en la calle, rompieron espejos, jaboneras y puertas, y pagaron para huir de la policía. El juzgado brasileño dictó orden de detención contra los cuatro miembros del equipo de natación estadounidense, pero solo atraparon a Gunnar Bentz y Jack Conger, quienes fueron liberados cuatro horas. Lochte ya estaba en casa. </p><p>"Se ha burlado del pueblo brasileño", se pronunció un miembro del Comité Olímpico. </p><p>Lochte (32) se marcha de su última Olimpiada, como el segundo nadador con más medallas en la historia (12), pero sobre todo como la sombra de Phelps. Como dice, la natación no lo define. <span style="font-weight: bold; ">(R.G)</span>.</p> <p>EFE</p>
<p><span style="font-size: 16pt; ">Inventó un 'asalto', causó disturbios en un gasolinera, y por poco lo detienen en Brasil. Ryan Lochte se marchó de Río 2016, como el segundo nadador con más medallas olímpicas de la historia, pero sin el brillo de su compañero de cuarto, el reformado Michael Phelps. </span></p>