Winona Ryderel regreso deuna estrella
<p>Diciembre de 2001. Beverly Hills. Winona Ryder camina por los pasillos de una tienda Saks Fifth Avenue, los brazos cargados de bolsos y de una enorme funda de traje que le dificultan avanzar. Luego de unos segundos de vacilación, cruza el umbral. Está afuera, con prendas y artículos de lujo valorizados en más de 6 mil dólares que no ha pagado. No porque no tuviera el dinero. Simplemente porque no ha querido hacerlo. Su momento de gloria se acaba rápido; dos agentes de seguridad la alcanzan antes de que pueda alejarse demasiado y la llevan de vuelta a la tienda. Las cámaras de seguridad han grabado el robo. La ladrona –una estrella de cine– ha sido pillada.</p><p>En la carrera, y en la vida, de Winona Ryder hubo un antes y un después de esa memorable noche de 'compras'. Ese año acababa de filmar una película –<span style="font-style: italic; ">Mr. Deeds</span>– que, eventualmente, se convertiría en la más taquillera de su carrera. Los noventa –su época dorada– no estaban lejos y los estudios todavía la consideraban una actriz que llenaba salas.</p><p>Pero el escándalo que suscitó el episodio lo cambió todo. Winona fue condenada a tres años de prisión suspendida, a 480 horas de trabajo comunitario y a pagar una multa de 11 mil dólares. Dejó Hollywood y se mudó a San Francisco, cerca de sus padres. La estrella que nos había encandilado en <span style="font-style: italic; ">Beetlejuice</span> (1988), <span style="font-style: italic; ">El joven manos de tijera </span>(1990), <span style="font-style: italic; ">La edad de la inocencia</span> (1993) y <span style="font-style: italic; ">Reality Bites</span> (1994) decidió alejarse de todo.</p><p>Y, entonces, aunque regresó varias veces, tibiamente, de a pocos, muchos nos olvidamos por completo de ella.</p><p>Hasta hace unas semanas.</p><p>Porque volvió varias veces, sí, pero nunca de manera tan categórica como lo ha hecho ahora con su papel de Joyce Byers en <span style="font-style: italic; ">Stranger Things</span>, la serie de Netflix de la que todo el mundo está hablando, un fenómeno inesperado lleno de homenajes a los filmes de los ochenta, que ha devuelto a Winona a ese dulce lugar en el que se encuentran la popularidad y el aplauso de la crítica.</p><p><h3>Princesa de los noventa</h3></p><p>Nacida en Minnesota en 1971, hija de unos padres un poco hippies que la criaron durante algunos años en una comuna cerca de California, Winona Ryder aprendió desde pequeña a amar la literatura y el cine. No tenían televisión, ni siquiera electricidad, pero su madre le proyectaba películas en una pantalla en el granero. A los 11 años fue víctima de bullying en el colegio por llevar el pelo corto y por eso sus padres decidieron que estudiara en casa. Poco después la matricularon en una escuela de teatro. Allí descubrió su vocación.</p><p>Tuvo su primer papel importante en <span style="font-style: italic; ">Beetlejuice</span>, la comedia negra de Tim Burton, en la que interpreta a una adolescente gótica que tiene el poder de ver a los fantasmas que habitan su casa.</p><p>En <span style="font-style: italic; ">El joven manos de tijera</span>, también de Burton, es Kim, la rubia animadora que se enamora del extraño Edward, encarnado por Johnny Depp. En ese rodaje surgió el romance. Estuvieron juntos tres años, probablemente los tres años más intensos en la carrera de ella. Depp se tatuó la frase "Winona forever" en su brazo derecho. Cuando se separaron, la transformó en "Wino (borracho) forever".</p><p>Los noventa fueron la década de Winona. Fue nominada al Oscar en 1993 por su actuación en <span style="font-style: italic; ">La edad de la inocencia</span> y volvió a serlo en 1994 por su trabajo en <span style="font-style: italic; ">Mujercitas</span>. Filmaba todo el tiempo. Estaba en las portadas de las revistas y en los programas de chismes. Los paparazzis la seguían a todos lados. La presión no paraba.</p><p>Cuando, años después de su detención en la tienda de Beverly Hills, Winona recordó el incidente, reveló que en esa época tomaba pastillas sin parar. Aunque no se mostró arrepentida, dijo que el escándalo fue, después de todo, una bendición. Porque le sirvió para enderezar su vida.</p><p><h3>Un papel impactante</h3></p><p>Se tardó demasiado tiempo en regresar. Casi 10 años. Hacía películas independientes o secundarios en cintas de mayor alcance pero poca trascendencia. Winona ha dicho que a los estudios no les resultaba sencillo ubicarla en sus producciones. Ya no era más esa adolescente rebelde icónica que adoraba el público. Ya no era una adolescente. "Mis años treinta fueron un poco difíciles", ha dicho recientemente.</p><p>Un papel corto pero impactante en <span style="font-style: italic; ">El cisne negro</span> (2010) la colocó, otra vez, en la mira de los directores. Luego vinieron <span style="font-style: italic; ">El hombre de hielo</span> (2012) y <span style="font-style: italic; ">El protector</span> (2013). Los personajes de Winona ya eran adultos, complejos. Ya hacía de madre.</p><p>Cuando la directora de casting les llevó la lista de posibles actrices para el papel de Joyce Byers, los hermanos Duffer, directores de <span style="font-style: italic; ">Stranger Things</span>, no lo dudaron un segundo. Era Winona o nadie.</p><p>El argumento es simple: una patota de amigos en un pueblecito de Indiana, la desaparición de uno de ellos y la aparición de una extraña niña con poderes sobrenaturales. Winona es la madre de Will, el chico que desaparece. Su desesperación, su locura, su convicción al intentar comunicarse con su hijo a través de las luces de Navidad, son impactantes. Cuando Winona llora, sus lágrimas son reales (es alérgica a los productos que estimulan las lacrimales). Le han preguntado si fue difícil interpretar una madre tomando en cuenta que ella no lo es. Ha respondido que durante el rodaje pensó en su sobrino. Un hombrecito por el que ella daría la vida sin dudarlo.</p><p>Para los mayores de treinta años de todo el mundo, <span style="font-style: italic; ">Stranger things</span> es una delicia. Está llena de detalles que remiten a cintas de culto como <span style="font-style: italic; ">E.T., el extraterrestre,</span> <span style="font-style: italic; ">Los Goonies</span>, <span style="font-style: italic; ">Stand by me </span>o <span style="font-style: italic; ">Encuentros cercanos del tercer tipo</span>. La banda sonora tiene temas de The Clash, Joy Division, New Order y Echo and the Bunnymen. Es un viaje al pasado, a una época en la que todo era más simple e ingenuo. Y, sin embargo, es totalmente original.</p><p>El revuelo de esta exitosa serie –Netflix ya confirmó que habrá segunda temporada– ha sido tan fuerte que es seguro que le dará a Winona el impulso necesario para ser otra vez relevante en la industria. Ella, sin embargo, no quiere volver a los años de la fama y la oscuridad. Quiere seguir llevando una vida tranquila. Ya no es una jovencita. Ya no hay pastillas. Ni extrañas noches de 'compras' en Beverly Hills.<span style="font-weight: bold; ">(O.M.) </span></p>
<p><span style="color: #ffffff; ">Su belleza y talento brillaron en los noventa en cintas taquilleras y de culto. Tras ser atrapada robando ropa en 2001, su estrella se apagó. Pero </span><span style="font-style: italic; color: #ffffff; ">Stranger things</span><span style="color: #ffffff; ">, la exitosa serie de Netflix, le ha devuelto la luz. Winona Ryder ha renacido.</span></p>