Sánchez no tiene un plan para desbloquear la situación y Rajoy duda si acudir a la investidura
Cinco semanas después de las elecciones del 26-J los líderes de los cuatro principales partidos políticos Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera mantienen el bloqueo institucional del proceso de investidura por la ausencia de acuerdos y pactos entre sus respectivos partidos.
De entre todos ellos el único que no ha dicho nada concreto ni ha hecho propuesta alguna para desbloquear la situación de parálisis institucional es el líder del PSOE Pedro Sánchez. El que, aunque afirma que se quedará en la oposición y no habrá terceras elecciones, sigue aferrado en su ‘no’ al PP de Rajoy y o no tiene nada que ofrecer. O está a la espera de que fracase Rajoy para entonces intentar él una segunda investidura en un pacto con Podemos y sus confluencias y con apoyos directos o indirectos de los nacionalistas. Lo que no parece muy viable, vista la posición contraria del PSOE a todo pacto con los nacionalistas, máxime tras el último desafío al Tribunal Constitucional lanzado por el Parlamento catalán con ayuda de ERC y Convergencia.
Sin embargo, al día de hoy lo único que dice Sánchez es que no apoyará a Rajoy y que el líder del PP se tiene que presentar a la investidura para perderla. Lo que en principio no parece ser el objetivo de Rajoy quien el martes y el miércoles celebrará dos nuevos encuentros con Sánchez y Rivera para intentar por última vez obtener garantías para su investidura. En el caso contrario, y a pesar del revuelo creado por su reticencia a presentarse en el Congreso de los Diputados sin apoyos y a pesar del encargo del Rey Felipe VI, es probable que Rajoy se mantenga en su posición de no acudir a una investidura para perderla, como ya le pasó a Pedro Sánchez en la pasada legislatura.
El ganador de las elecciones Mariano Rajoy sí le ha propuesto a Albert Rivera que apoye su candidatura a la investidura como presidente del Gobierno, convencido de que si suma 170 escaños el PSOE al final se abstendrá. Pero el líder de C’S se niega a hacerlo aludiendo a que no tiene ‘las manos limpias’ de corrupción y solo le ofrece su abstención si el PSOE también lo hace para que Rajoy gobierne en minoría con 137 escaños y dependa para futuras decisiones legislativas de C’S y PSOE.
La clave del bloqueo de la investidura y de la formación de gobierno la tiene el PSOE porque con sus 85 diputados podría favorecer tanto un gobierno del PP como de la izquierda con los nacionalistas. Pero está claro que Sánchez no sabe que hacer y sigue refugiado en su mutismo absoluto. Y por lo que sabemos solo le ha dicho al Rey que el votará no a Rajoy y nada mas, con lo que la situación del PSOE no puede ser peor ni mas irresponsable porque ni ofrece una salida para desbloquear la crisis institucional ni tampoco permite que sea Rajoy quien gobierne.
Y si estas circunstancias se mantienen la salida será la celebración de unas terceras elecciones que en un principio nadie quiere pero que se empiezan a barajar ante la parálisis impuesta por el PSOE. Y en ese caso tendremos otro problema institucional porque para convocar las terceras elecciones alguien deberá someterse a la investidura, porque no está previsto ninguna otra fórmula de convocatoria electoral si no hay candidato formal que se someta a la decisión del Congreso. Y ello abriría la puerta a una consulta ‘in extremis’ del Consejo de Estado.
Ahora bien, cabe la posibilidad –y a lo mejor es lo que busca Sánchez- de que si Rajoy se niega a someterse a la investidura Sánchez busque un acuerdo con Rivera e Iglesias solo para sacar a Rajoy de la Moncloa y colocarse allí él para pilotar la situación. Y todos ello sobre la base del programa de gobierno que pactó con C’S la pasada legislatura, pero esta vez a la espera de que les ayude Podemos. Aunque el problema que tiene esta posibilidad reside en la incompatibilidad manifiesta de Rivera e Iglesias que mutuamente se han rechazado como compañeros de viaje a cualquier parte.
Al fondo de todo esto y a la espera de un gobierno se acumulan los problemas de España, empezando por la necesidad de aprobar el techo de gasto de los Presupuestos de 2017 y de las líneas económicas de los próximos años que el Gobierno de España deberá presentar ante la UE antes del 15 de octubre. Fecha en la que también deberá estar listo el borrador de los Presupuestos de 2017. Lo que tiene especial incidencia en los Presupuestos de las Comunidades autónomas y por otra parte podría permitir una mejora urgente del gasto social para los sectores mas desfavorecidos de la sociedad. Y a no olvidar aquí y ahora el desafío catalán que ahora está en manos del Tribunal Constitucional.
La entrada Sánchez no tiene un plan para desbloquear la situación y Rajoy duda si acudir a la investidura aparece primero en Republica.com.