El pantano iraní de Trump
FIRMAS PRESS.- El presidente Donald Trump ha metido a Estados Unidos en una trampa peligrosa al lanzar la agresión contra Irán.
Pese a todos los bombardeos indiscriminados en los que ha habido numerosas víctimas civiles (como las más de 150 niñas en el ataque del pasado 28 de febrero que destruyó una escuela primaria), pese a todas sus bravatas –como la amenaza de eliminar a toda una civilización en una noche–, no ha logrado terminar el conflicto con una victoria norteamericana.
Ante la impredecible marcha de la contienda, que cerró el vital estrecho de Ormuz con consecuencias alarmantes para la economía estadounidense y para la economía mundial, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el martes 15 de setiembre una resolución de poderes de guerra que limitaría las acciones militares de Trump en Irán. Es el tercer intento en el Capitolio por poner fin a la ofensiva ilegal.
La resolución, aprobada por 220 votos contra 204, fue presentada por el representante demócrata Seth Moulton, de Massachusetts. Siete congresistas republicanos saltaron las líneas partidistas para apoyar la resolución.
El representante Gregory Meeks, del estado de Nueva York, el demócrata de mayor rango en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara, expresó que “este Congreso no ha autorizado una guerra con Irán. Y sin embargo, esta administración ha puesto a nuestros soldados en peligro, sin una declaración de guerra, sin una autorización del Congreso y sin un plan para ganar esta guerra o ponerle fin”.
“La administración –prosiguió Meeks– no solo ha seguido librando esta guerra ilegal en violación directa de la Constitución; lo ha hecho mientras los estadounidenses afrontan los costos: 19 soldados caídos, y más de 750 heridos, despliegues extendidos de las tropas y miles de millones de dólares en gastos adicionales. La mala conducción de esta guerra por parte del presidente ha perjudicado la capacidad de Estados Unidos de prepararse para amenazas futuras”.
Daños severos
En efecto, un informe reciente del Departamento de Defensa indica que más de 60 aviones militares estadounidenses han sido destruidos o dañados por ataques iraníes, algunos de ellos en tierra, en bases norteamericanas en el Oriente Medio.
El Pentágono también informó de daños severos en cientos de instalaciones militares en la región. Según el informe, la pérdida de equipos, incluidos los aviones, ascendería a $3.700 millones.
Además, el Pentágono advierte sobre la escasez de inventarios estratégicos y un alto consumo de municiones de tecnología avanzada.
Los planes imperialistas de Trump en Irán no le están saliendo bien, y han ganado el rechazo de la mayoría de los estadounidenses, un rechazo reflejado en la resolución aprobada en la Cámara contra la guerra.
Cierto: la resolución enfrentaría una fuerte resistencia en el Senado. Y aun si el Senado la aprobara, Trump podría vetarla. Pero el malestar de la mayoría de la población, y de la mayoría de los políticos, es muy visible.
La aventura imperial en Irán se ha convertido en una trampa de la cual, pese a sus alardes, Trump no sabe cómo escapar.
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Andrés Hernández Alende es un escritor y periodista radicado en Miami. Sus novelas más recientes son ‘El ocaso’ y ‘La espada macedonia’, publicadas por Mundiediciones.