La del Parque Alcosa es una historia como la de muchos barrios del tardofranquismo en Sevilla. El barrio comenzó a gestarse a finales de los años 60 para dar respuesta a las necesidades habitacionales de una ciudad que se expandía hacia las periferias, en este caso hacia su flanco oriental. Para entonces, esta zona ya contaba con un importante núcleo industrial: la Cooperativa Agrícola Algodonera Nuestra Señora de los Reyes de Sevilla. Con un marcado carácter obrero , el Parque Alcosa fue creciendo en tamaño y en servicios gracias al fuerte movimiento vecinal que se fraguó entre los años 70 y 80 para acabar con una serie de carencias crónicas que sufría el barrio derivadas de su distancia con el núcleo urbano de la ciudad. El nombre Alcosa no tiene un origen histórico ni geográfico. En realidad, es un acrónimo creado a partir del nombre de la empresa promotora que edificó el barrio. Concretamente, AL procede de Alfredo, CO de Corral y SA de sociedad anónima. Es decir: Alfredo Corral Cervera fue uno de los promotores inmobiliarios más importantes de la España del postdesarrollismo franquista entre los años 60 y 70 del siglo pasado. Heredó la empresa de su padre, Fernando Corral Corachán , a quien su hijo dedicó una avenida en el nuevo barrio que estaba construyendo en Sevilla, el Parque Alcosa. El origen valenciano de Alfredo Corral, que llegó a ser presidente del Valencia CF entre septiembre de 1975 y enero de 1976, quedó reflejado en todo el barrio. De esta manera, las calles de esta barriada rinden homenaje a localidades como Chiva, Liria, Alfafar, Paterna, Manises o Cullera, así como al río Turia. Además, la parroquia principal está dedicada a Nuestra Señora de los Desamparados , patrona de Valencia. Cabe destacar que la Virgen peregrina de la Mare de Déu dels Desemparats visitó esta parroquia sevillana en febrero de 2025 . El Parque Alcosa de Sevilla no fue el único gran proyecto residencial impulsado por el promotor Alfredo Corral. Durante el desarrollismo de las décadas de 1960 y 1970, su empresa promovió barrios de características similares en otros puntos de España, siguiendo un modelo basado en grandes conjuntos de viviendas y amplios espacios abiertos. Uno de ellos se encuentra en Alfafar (Valencia) , donde también existe un Parque Alcosa, aunque oficialmente recibe el nombre de barrio Orba. A este se suma el barrio Virgen del Remedio, en Alicante , cuyo planteamiento urbanístico guarda numerosas similitudes con el desarrollado en Sevilla. Estos desarrollos muestran cómo Alfredo Corral exportó un mismo modelo urbanístico a distintas ciudades españolas durante el desarrollismo. El Parque Alcosa, que cuenta actualmente con más de 23.000 habitantes, comenzó a edificarse en 1969. Literalmente puede decirse aquello de «todo esto era campo», porque el proyecto se enclavó en una dehesa destinada a la cría de toros bravos y al cultivo de olivos y encinas. Los terrenos pertenecían a la familia de Ildefonso Marañón Lavín , un destacado empresario agrícola, ganadero e industrial que llegó a ser concejal en el Ayuntamiento de Sevilla y diputado en las Cortes por el Partido Conservador a finales de la primera década del siglo XX. Además, en 1933 donó los terrenos para la construcción del primer Aeropuerto de Sevilla. La finca también está ligada a una de las anécdotas más conocidas del barrio. El 15 de marzo de 1910, Marañón invitó al rey Alfonso XIII a una jornada de caza de liebres a caballo en su encinar. Según relataban los hijos del propietario, el monarca se detuvo a orinar junto a una encina y su anfitrión ordenó colocar allí una placa conmemorativa. Sin embargo, la inscripción que ha llegado hasta nuestros días ofrece una versión más solemne y señala que Alfonso XIII descansó bajo ese árbol mientras supervisaba unas maniobras militares. Aquel episodio da nombre a la actual Plaza de Encina del Rey , donde aún se conserva el recuerdo de aquel acontecimiento. Pero mucho antes de la construcción del barrio, estos terrenos ya habían sido escenario de asentamientos humanos. Las últimas excavaciones arqueológicas realizadas demuestran que esta zona jugó un papel importante desde la prehistoria. De hecho, se han hallado restos paleontológicos y prehistóricos , así como los de una antigua villa romana de unos 2.000 años de antigüedad. El Parque Alcosa fue proyectado siguiendo criterios urbanísticos muy avanzados para finales de los años sesenta. Frente a otros desarrollos residenciales de la época, se apostó por grandes bloques de viviendas abiertos, amplias zonas verdes, plazas interiores y calles anchas, con edificios separados entre sí para favorecer la iluminación natural, la ventilación y la creación de espacios de convivencia. Este planteamiento, que priorizaba los espacios libres y la calidad ambiental, ha marcado la fisonomía del barrio desde su construcción y sigue siendo una de sus principales señas de identidad. El proyecto de Alfredo Corral contemplaba la construcción de casi 8.000 viviendas, si bien llegaron a ejecutarse unas 6.500. La primera fase, que se inauguró el 14 de julio de 1970, se enclavó en el sector noroeste de la parcela, en el área comprendida por las calles Ciudad de Játiva, Gandía, Sueca, Onteniente, Carcagente, Burjasot, Godella, Alfafar, Buñol, Paterna y Oliva. Durante los años posteriores el barrio siguió creciendo y el mítico Biri Biri , jugador del Sevilla FC entre 1973 y 1978, llegó a convertirse en la imagen publicitaria de Alcosa y llamaba a los sevillanos a «meter el gol de su vida» comprando un piso en el nuevo barrio. Durante sus primeros años de vida, el mayor escollo que tenían que afrontar los primeros vecinos del Parque Alcosa fue el aislamiento. El barrio estaba rodeado de campos y apenas existían conexiones con Sevilla. Además, faltaban servicios básicos como centros de salud, colegios suficientes, instalaciones deportivas o transporte adecuado. La vida en el barrio en aquella época era, prácticamente, la de un pueblo. De ahí que algunos dijeran que «iban a Sevilla» como si vivieran en otro municipio. El movimiento vecinal se convirtió entonces en una herramienta eficaz para acabar con las carencias que sufría el Parque Alcosa entre los años 70 y 80. Gracias a esas movilizaciones, las administraciones públicas comenzaron a tomarse en serio las reivindicaciones de los vecinos de esta zona y las asociaciones vecinales de Alcosa llegaron a convertirse en una referencia dentro de Sevilla por su capacidad de organización. Así se fueron haciendo realidad la construcción de nuevos colegios, un centro de salud, mejores conexiones de autobús y, una de las más importantes, la recuperación y apertura del Parque del Tamarguillo , en cuyo interior se encuentra el cortijo de San Ildefonso . Este espacio verde preserva el último tramo natural del arroyo Tamarguillo y parte del antiguo cauce del arroyo Ranillas, conservando sus meandros y la vegetación de ribera característica de la vega del Guadalquivir. Su protección y puesta en valor no solo supusieron la creación de uno de los grandes pulmones verdes del este de Sevilla, sino también la recuperación de un enclave de gran valor ambiental e histórico para el disfrute de los vecinos. Hoy Alcosa es un barrio plenamente integrado en la ciudad, aunque conserva una identidad muy marcada . Su historia ha estado siempre ligada al asociacionismo vecinal, al comercio de proximidad, al tradicional mercadillo dominical y a un fuerte sentimiento de pertenencia de sus habitantes. También ha experimentado importantes mejoras con la expansión de Sevilla Este, la construcción del Parque del Tamarguillo y la llegada de nuevos equipamientos públicos. Más de medio siglo después de su nacimiento, el Parque Alcosa conserva la personalidad que lo caracteriza desde sus orígenes y el espíritu reivindicativo que permitió transformar una urbanización aislada en uno de los barrios con mayor identidad del este de Sevilla.