¿Un filete de laboratorio con músculo y nervios? Investigadores españoles logran un avance clave en la carne cultivada
El sueño de producir carne cultivada capaz de replicar la complejidad de un tejido de vacuno real está un paso más cerca. Un equipo de investigadores del Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL) en Barcelona han desarrollado un método para cultivar tejidos bovinos autoorganizados que integran que integran células musculares, neuronas y células endoteliales capaces de formar vasos sanguíneos, según recoge Efe.
El estudio, publicado en la revista Nature Communications, emplea una línea de células madre embrionarias bovinas en lugar de las células madre extraídas habitualmente de animales adultos. Estas células pueden cultivarse y multiplicarse durante largos periodos y conservan la capacidad de diferenciarse en distintos tipos celulares.
Músculo, neuronas y vasos sanguíneos
Al guiar su desarrollo, los investigadores lograron generar simultáneamente células del músculo esquelético, neuronas y células endoteliales. Además, las células se organizaron por sí mismas en agregados tridimensionales similares a tejidos, sin necesidad de técnicas de ensamblaje complejas, algo que sorprendió al equipo.
Los investigadores produjeron agregados tridimensionales de 0,6 milímetros en solo 15 días. Aunque se trata de estructuras muy pequeñas, presentan un importante nivel de complejidad celular y permiten estudiar cómo distintos tipos de tejido se desarrollan e interactúan entre sí.
El trabajo es, no obstante, una primera demostración de concepto y no una receta para producir filetes cultivados. El estudio ofrece una nueva plataforma para estudiar la formación de tejidos y podría contribuir al avance de futuras tecnologías de carne cultivada.
Para producir algo parecido a un filete serían necesarios tejidos mucho más grandes, con redes de vasos sanguíneos más maduras que pudieran sostener un crecimiento continuado, explicó la investigadora Miki Ebisuya, de la Universidad de Tecnología de Dresde (Alemania).
Otro de los grandes obstáculos es el coste de producción. El cultivo de células madre embrionarias y la orientación de su desarrollo requieren medios de cultivo y reactivos costosos, lo que actualmente hace que la producción de alimentos a gran escala resulte económicamente inviable.
Aunque los filetes cultivados están todavía lejos de convertirse en una realidad comercial, el estudio demuestra que las células madre embrionarias bovinas pueden generar varios componentes celulares esenciales en un único sistema autoorganizado y ofrece una nueva plataforma para comprender cómo se desarrollan los tejidos musculares.