Tres novelas para volver a septiembre
Hay meses que parecen hechos para ser leídos. Diciembre tiene sus novelas de invierno y agosto sus historias de vacaciones, pero septiembre es quizá el más literario de todos: termina el verano, regresan los que se fueron, vuelven los colegios, comienza la vendimia y todavía quedan tardes largas, veranillos y un calor que se niega a entregar el calendario al otoño.
Para estos días hay una novela que debería ser lectura obligatoria: "Dos días de setiembre", de José Manuel Caballero Bonald. Premio Biblioteca Breve en 1961, retrata la vida enfebrecida de una pequeña ciudad andaluza durante la vendimia. El vino lo impregna todo: el paisaje, las relaciones humanas y las diferencias sociales. Es difícil encontrar una novela española que haya convertido septiembre en un escenario tan físico, tan lleno de olores, polvo, uvas y mosto.
Si queremos seguir el rastro de la uva hacia el norte, "El bouquet del miedo", de Xabier Gutiérrez, lleva hasta La Rioja. Es un «noir» gastronómico que comienza en pleno septiembre, cuando está a punto de arrancar la vendimia, y convierte las viñas y las bodegas en escenario de un asesinato. Aquí el septiembre rural no tiene nada de bucólico: hay vino, cosecha y cadáver.
Y hay que reservar un lugar para "Últimas tardes con Teresa", de Juan Marsé. Publicada en 1966 y ambientada en Barcelona, cuenta el encuentro entre el Pijoaparte, un joven de los barrios populares, y Teresa, una universitaria de familia burguesa. Pero más allá de la historia de amor y del retrato de aquella Barcelona dividida por las clases sociales, Marsé captura algo muy reconocible: esas últimas tardes de verano en las que uno todavía vive como si las vacaciones fueran a durar para siempre.
La cuarta es "El camino", de Miguel Delibes, otra novela para regresar al pueblo cuando septiembre empieza a poner orden después del verano. Daniel, el Mochuelo, tiene que abandonar su mundo conocido para marcharse a estudiar a la ciudad. Y ahí está quizá la esencia de septiembre: el momento en que toca dejar atrás lo que conocemos y volver a empezar.