Pompeya tenía calles mucho más parecidas a las actuales de lo que creíamos: los detalles que revelan cómo vivían sus habitantes hace 2.000 años
La ciudad de Pompeya fue destruida debido a la erupción del monte Vesubio en el año 79 d. C., pero gracias al buen estado de conservación del sitio ha sido posible recrear muchos aspectos de la vida cotidiana de sus ciudadanos. Uno de esos aspectos que se ha recreado es el de la estructura de las calles, las cuales se asemejan a ciertas ciudades modernas.
Una ciudad construida en distintas etapas
Pompeya no era totalmente uniforme en su diseño. La ciudad había sido construida en distintos períodos históricos, por eso hay secciones con calles antiguas y caóticas, así como secciones con calles organizadas que se ajustan a los estándares de planeamiento urbano romano.
Este desarrollo ha permitido que una persona pueda notar tanto calles pequeñas y retorcidas como calles organizadas donde forman intersecciones. En cierto sentido, la ciudad ya tenía un sector histórico y sectores más nuevos, como muchas ciudades modernas.
La carretera era de vital importancia para el funcionamiento de la vida diaria. Era por donde circulaban personas, animales y vehículos, y a ambos lados se encontraban edificios donde se realizaban la mayoría de las funciones económicas y domésticas. El pavimento de estas carreteras consistía en grandes bloques de piedra y en varios casos podemos ver las huellas dejadas por los carros. La preservación de estos detalles nos permite comprender lo intensamente que fueron utilizadas algunas de las carreteras de Pompeya.
Así funcionaban los cruces en Pompeya
Lo más interesante de la comparación entre Pompeya y la ciudad actual se puede ver en los cruces. Algunas partes de la calle tenían grandes piedras de tal manera que había espacios entre ellas por los cuales podían pasar los vehículos.
El uso de este sistema de cruce no solo estaba relacionado con la facilidad de movimiento de los peatones mientras el agua cubría parte de la calle, sino que también dio origen a un cierto parecido con los sistemas actuales de cruce utilizados en nuestras ciudades hoy en día.
Las cenizas y los escombros volcánicos han cubierto casas, calles y diversos objetos que nos dan información sobre el funcionamiento de esta ciudad después de muchos años.
Es por esto que, cuando uno estudia las calles de la ciudad, la percepción cambia de las ciudades antiguas. Además de los templos, villas y monumentos de esta ciudad, nos damos cuenta de que la gente tuvo que caminar por las calles.