Curro Romero abandona el hospital tras superar un nuevo cuadro de neumonía
El entorno de Curro Romero respira con tranquilidad tras el alta médica concedida a mediodía de este viernes al célebre matador de toros. El torero camero, que el próximo mes de diciembre cumplirá 93 años, se encuentra de nuevo en su vivienda sevillana tras superar un episodio de neumonía por aspiración que obligó a su ingreso de urgencia el pasado martes en el Hospital Universitario Virgen Macarena de la capital hispalense.
Según han transmitido fuentes allegadas a la familia, el diestro afronta este proceso de convalecencia con un estado de ánimo óptimo, comunicativo y de buen humor, manifestando sus deseos de continuar el reposo en el ámbito doméstico. Los facultativos han validado la evolución favorable de su estado general, permitiendo que el seguimiento médico se traslade ahora a su residencia habitual.
Este último percance respiratorio se suma a una racha compleja para la salud de la figura taurina, cuya sintomatología se ha visto agravada de forma recurrente por las secuelas de la enfermedad de Parkinson que padece y que le genera dificultades funcionales al tragar. De hecho, el Faraón de Camas ya tuvo que ser atendido por este mismo tipo de cuadro pulmonar en el mes de abril, en el mismo centro hospitalario que se ha convertido en su punto de atención médica de referencia.
La fortaleza física demostrada por el diestro vuelve a ponerse a prueba tras un periodo prolongado de severos baches de salud. En los últimos dos años, el torero ha ido encadenando diversos reveses médicos de gravedad —entre ellos una neumonía complicada por covid-19 en otoño de 2025, crisis respiratorias e infecciones previas, además de una fractura de fémur en 2024—, demostrando una notable capacidad de resistencia que se mantiene desde que lograra superar un cáncer de laringe hace seis años.