Tica Rebeca Grynspan llega como favorita a segunda votación de la ONU para elegir a su próximo líder
Naciones Unidas, Estados Unidos. La costarricense Rebeca Grynspan llega como favorita a la segunda votación informal del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El proceso busca medir el respaldo a los aspirantes a suceder al secretario general António Guterres.
El Consejo de Seguridad se reunirá este viernes para efectuar la segunda consulta secreta. Sus 15 integrantes evaluarán a un grupo de candidatos que creció después de la primera ronda.
Grynspan ocupó el primer lugar en la votación informal realizada en julio. En ese proceso, participaron los 15 miembros del Consejo. Entre ellos, están los cinco países con poder de veto.
La nueva consulta permitirá conocer si los aspirantes que encabezaron la primera ronda consolidan su respaldo. También podría mostrar cambios en las preferencias de los diplomáticos.
Daniel Forti, del International Crisis Group, consideró que la primera votación definió el escenario inicial de la carrera.
Según su análisis, la segunda podría ofrecer señales sobre el rumbo del proceso.
Forti prevé variaciones en la distribución de los votos frente a los resultados de julio.
La atención estará puesta en los primeros lugares. El objetivo será determinar si fortalecen su apoyo o pierden posiciones.
El analista considera poco probable que alguno de los aspirantes obtenga este viernes una ventaja decisiva.
Siete candidatos compiten por liderar la ONU
Además de Grynspan, el argentino Rafael Grossi participa en la contienda. Actualmente, Grossi dirige el organismo de vigilancia nuclear de la ONU.
También figuran la chilena Michelle Bachelet, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa y Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana.
La lista incluye al ugandés Olara Otunnu y al senegalés Macky Sall.
Después de la primera ronda, la ecuatoriana Ivonne A-Baki se incorporó a la carrera para suceder a Guterres.
El actual secretario general terminará su segundo periodo de cinco años el 31 de diciembre.
Los cinco países con poder de veto serán determinantes
Daniel Forti señaló que los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad podrían esperar hasta etapas posteriores para mostrar sus preferencias.
Esos países son Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido.
La posibilidad de que aparezcan nuevos candidatos tampoco está descartada.
El proceso tiene una dificultad adicional. Un aspirante necesita obtener al menos nueve votos de los 15 integrantes del Consejo de Seguridad.
Ese respaldo no garantiza la nominación. El candidato también debe evitar un veto de cualquiera de las cinco potencias permanentes. Estos países mantienen profundas diferencias entre sí.
Una vez superados esos requisitos, el nombre seleccionado pasará a la Asamblea General. Allí, todos los Estados miembros de la ONU deberán confirmar la designación.
Así funciona la votación secreta
La consulta informal del Consejo de Seguridad surgió a comienzos de la década de 1980. El mecanismo buscó resolver un bloqueo entre dos candidatos afectados por vetos.
El sistema continuó en distintas modalidades pese a las críticas de países que cuestionan la falta de transparencia del proceso.
Cada Estado integrante del Consejo asigna de forma anónima una de tres valoraciones a cada aspirante: alentar, desalentar o no expresar opinión.
Los candidatos sin respaldo pueden usar los resultados como señal para retirarse. Sin embargo, no están obligados a abandonar la competencia.
Daniel Forti considera que algunos nominados podrían interpretar los resultados de este viernes como el final de sus campañas.
Las primeras rondas del proceso se extenderían varias semanas. En esa etapa, todas las papeletas tienen el mismo color.
Después de una cantidad no especificada de votaciones, las papeletas de los cinco miembros permanentes tendrán un color diferente a las de los miembros electos.
Ese cambio permitirá detectar posibles vetos. Sin embargo, no revelará cuál de las cinco potencias rechazó a determinado aspirante.
América Latina busca ocupar la Secretaría General
La tradición establece que el principal cargo de la ONU debe rotar entre distintas regiones.
Según ese criterio, en esta ocasión le correspondería a América Latina. La región tiene varios aspirantes en la competencia.
Grynspan, Grossi, Bachelet, Espinosa y A-Baki proceden de América Latina. Rodrigues-Birkett representa a Guyana. Sall y Otunnu son africanos.