Emerge de nuevo la inflación
El barril de Brent se fue el pasado jueves a 100 dólares, los precios de los carburantes vuelven a experimentar un subidón y la inflación amenaza con dispararse, justo al comienzo de las vacaciones. Malas noticias. El alza del Brent, de referencia para Europa, se recondujo después a la baja, pero siguió oscilando tras los ataques de los huties a dos petroleros saudíes en el Estrecho de Bab el-Mandeb, agravando las perturbaciones en el transporte marítimo también en el Mar Rojo, no sólo en el estrecho de Ormuz. Por ambos estrechos circula el 30% del petróleo mundial. Los hutíes yemeníes, financiados Irán, han abierto este nuevo frente a Trump y Goldman Sachs calcula que el Brent podría superar los 120 dólares en el cuarto trimestre. Nada bueno para los carburantes.
La Comisión Europea ya avisó a los Estados miembros que deberían preparar subidas de impuestos a los combustibles. Antes de la tregua, las reservas mundiales de petróleo, que actuaban como amortiguadores de la crisis, habían caído a un ritmo envenenado. El Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte que esos amortiguadores prácticamente se han agotado. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) predice un escenario con más perturbaciones y «una mayor volatilidad de precios», lo que repercutirá en lo que pagamos por la llenar los depósitos de gasolina o diésel, igual que por el queroseno de la aviación.
Las reservas de Estados Unidos, Japón y Alemania cayeron antes de la tregua a un ritmo excesivo. La producción de la OPEP se ha reducido. Si las reservas descienden y la producción también, la crisis está asegurada, y también la vuelta a la inflación.