Cuti Romero se pronuncia tras la derrota ante España en el Mundial 2026: "Las finales no se regalan, se ganan llegando a ellas"
En su cuenta de Instagram, el central del Tottenham Hotspur reconoció que el tropiezo dejó una herida profunda en el plantel: "Y esta vez no se nos dio. Y créanme que duele. Duele muchísimo, porque nadie quería seguir escribiendo esta hermosa historia más que nosotros. Soñábamos con llevar otra vez la copa a casa y no se dio". La confesión desnuda el anhelo frustrado de un grupo que buscaba reeditar la gloria de Catar 2022, pero que se topó con una selección española que conquistó su segundo título mundial.
Romero transformó el dolor en una reivindicación del sacrificio colectivo. El zaguero subrayó que la entrega nunca estuvo en discusión: "Pero si hay algo que nunca nos va a faltar es entrega. Dejamos la vida. Nos tocó terminar segundos, pero jamás dejamos de representar a la Argentina con el orgullo y el compromiso que esta camiseta merece".
Esa declaración de principios resume la identidad de una selección que, incluso en la derrota, encontró motivos para sentirse digna. "Qué orgullo y afortunado soy de ser parte de esta familia", añadió, etiquetando a la cuenta oficial del equipo nacional.
El pedido de disculpas a una hinchada que cruzó fronteras
El mensaje del campeón del mundo en 2022 también incluyó un pasaje dirigido directamente a los simpatizantes, a quienes dedicó palabras de gratitud y un mea culpa sentido.
"Perdón por no poder regalarles esa alegría que tanto queríamos darles. Nosotros jugamos por ustedes, por cada argentino que estuvo alentando desde cualquier rincón del mundo. Sentimos ese cariño todos los días", escribió. La mención a los hinchas que siguieron al equipo desde distintos puntos del planeta refuerza la conexión que este plantel ha cultivado con su gente, un vínculo que ni la derrota más amarga consiguió debilitar.
La promesa de un regreso con la misma ilusión intacta
Romero cerró su publicación con un llamado a la resiliencia que apela al ADN histórico del fútbol argentino. "Hoy toca levantarse. Volver a empezar. Trabajar más, creer más y prepararnos para que esta camiseta vuelva a estar donde nosotros mismos la pusimos estos últimos años, en lo más alto", afirmó.
Y en ese contexto, el defensor soltó la frase que da título a su reflexión: "Porque las finales no se regalan, se ganan llegando a ellas". La sentencia no solo relativiza el valor del subcampeonato, sino que reivindica el mérito de haber alcanzado la instancia decisiva por segunda vez consecutiva.
El jugador dejó en claro que esta generación no se conforma con la gloria pasada: "Y este grupo y al que le toque va a seguir peleando, unido, con la misma ilusión de siempre". La despedida, con un "Nos volveremos a levantar. Porque así es Argentina. Siempre juntos".