El padre de Lamine Yamal rompe el silencio sobre su ausencia en el Mundial en Estados Unidos
España volverá a disputar una final del Mundial dieciséis años después de conquistar el título en Sudáfrica. La selección selló este martes su clasificación tras imponerse por 2-0 a Francia en una semifinal en la que volvió a sobresalir Lamine Yamal, una de las grandes estrellas del combinado nacional y uno de los futbolistas más destacados del torneo.
Aunque el extremo del FC Barcelona no marcó, fue decisivo al provocar el penalti que transformó Mikel Oyarzabal para abrir el marcador. Más tarde, Pedro Porro firmó el segundo tanto que certificó el pase de España a la gran final, donde buscará levantar su segundo Mundial.
Durante el campeonato, Lamine Yamal ha estado acompañado en Estados Unidos por parte de su familia. Su madre, Sheila Ebana, y su hermano pequeño, Keyne, han viajado para apoyarle desde la grada. Sin embargo, ha llamado la atención la ausencia de su padre, Mounir Nasraoui, que sí estuvo junto al futbolista durante la Eurocopa.
Desvela una conversación con su hijo
El propio Mounir ha explicado el motivo en una entrevista concedida al programa "Y ahora Sonsoles", de Antena 3, donde también quiso felicitar a la selección por el triunfo frente a Francia.
"Estoy orgulloso y agradecido por la gran victoria que ha tenido España, y contento en general por mi hijo y los jugadores, que han hecho un gran trabajo", afirmó.
Además, reveló la conversación que mantuvo con Lamine Yamal tras el partido. "Me ha llamado y me ha dicho 'papá, estoy muy orgulloso' y yo le he dicho 'yo estoy más orgulloso que tú'", contó emocionado.
Sin embargo, el momento más personal de la entrevista llegó cuando explicó por qué decidió no desplazarse hasta Estados Unidos para vivir el Mundial junto a su hijo.
Motivos médicos
"Es muy duro para mí... soy una persona epiléptica, tengo que tomarme bastantes pastillas al día", confesó. Según explicó, la intensidad emocional que vive durante los partidos podría desencadenar una crisis. "Puede darme un ataque epiléptico. Puedo estar ahora mismo de los nervios, de la emoción puede darme un ataque epiléptico", reconoció.
Por ello, considera que la mejor decisión era permanecer en España y seguir el torneo desde casa. "Hay que pensarse las cosas bien antes de viajar. En mí, en él y en los que están alrededor. Entonces, mejor estar en casa y verlo desde aquí", explicó.