España refuerza su estatus y comandará la fuerza naval de la OTAN en el Atlántico Norte
El músculo militar de España sigue aumentado su importancia a nivel internacional con los miembros de la OTAN. Alejados de Ankara y de los contratos firmados que sirvieron para certificar la paz con el presidente de EE UU, Donald Trump, el vicealmirante español, Juan Bautista Pérez Puig, será el responsable de las fuerzas navales del organismo que vigilan el Atlántico Norte.
En base a la información presentada por el Estado Mayor de la Defensa, el relevo se produjo en los prolegómenos del mes de julio y se extenderá hasta el próximo 30 de junio de 2027. A efectos numéricos, se contará con 3.000 militares subordinados de los diversos países integrados en la OTAN. Se suman como representación española cinco buques españoles, y la Agrupación Reforzada de Desembarco del Tercio de Armada de Infantería de Marina.
En sus primeros compases esta agrupación naval de la OTAN llevará a cabo actividades de vigilancia y disuasión entre la costa este de los Estados Unidos y Europa dentro de las áreas de responsabilidad del Atlántico Norte. Además, durante este periodo, se producirán actividades con marinas de países aliados.
"Este cometido reafirma el compromiso de España con la seguridad marítima, la defensa colectiva y el fortalecimiento de la interoperabilidad con los aliados, al tiempo que se protegen y garantizan los intereses compartidos con sus socios y aliados", reza la nota de prensa del Estado Mayor de la Defensa. En este sentido, solo seis de los 32 países miembros de la OTAN disponen de una estructura marítima certificada y cualificada para asumir el mando de fuerzas navales aliadas de este nivel.
España multiplica su presencia internacional
Lo cierto es que, pese a las tiranteces entre los gobernantes, el Ejército español es un espacio fundamental para la OTAN y que ha potenciado sus relaciones internacionales. Las operaciones en el norte de Europa, el alistamiento de los soldados ucranianos o el viaje de la fragata Núñez Méndez son episodios fundamentales. El último se produjo el pasado fin de semana.
250 años después del proceso de independencia de los EE UU, germen de la democracia más antigua en vigor, el potencial del Ejército español consagró en la conmemoración en Nueva York. Gracias a la participación del buque Juan Sebastián Elcano en el gran desfile naval organizado se certificó un hito histórico ante un tablero geopolítico y militar plegado de conflictos.
Según informó la Armada, otros buques españoles participan durante estos días en actividades organizadas por la U.S. Navy dentro de la Fleet Week New York. "Este barco es mi todo. Como marinero en la Armada Española serví a bordo de ella durante seis meses. Ahora, en el 250.º aniversario, nada me da más alegría que ver cómo este barco conecta los dos países que amo", confirmó en sus redes sociales el chef José Andrés.