Esta semana, la noticia de que se construirá una mezquita en un solar del Polígono Sur ha provocado un sinfín de reacciones en Sevilla hasta el punto de que, por el momento, la licencia de obras para este centro cultural islámico tendrá que esperar. El Ayuntamiento de Sevilla pospuso el pasado viernes en la comisión ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo la decisión sobre el asunto después de que el grupo Vox interpusiera un recurso jurídico en el que se apelaba a un incumplimiento de la normativa del PGOU, teniendo que rehacer el proyecto y abrir una consulta ciudadana. Era durante dicha comisión cuando estaba previsto que se concediera el permiso para su construcción. El ambicioso proyecto de la Fundación Mezquita de Sevilla, pretende levantar una moderna mezquita sobre un solar de unos 2.500 metros cuadrados de dimensión entre las calles Victoria Domínguez Cerrato, la avenida Poeta Manuel Benítez Carrasco y la Ronda Nuestra Señora de la Oliva. Según se expone en el documento, se busca crear un inmueble espacioso y con luz natural que permita «sacar a los musulmanes de lugares clandestinos y pequeños , a menudo marginados», lo que, según se indica, hará cambiar la percepción a las generaciones jóvenes de cómo son las mezquitas, ya que hasta ahora todas las de la ciudad se ubican en naves o bajos de edificios. Y es que Sevilla tiene ya tanto lugares de culto islámicos como de otras religiones. Según el Registro de Entidades Religiosas (RER) del Ministerio de Justicia, en la capital hispalense hay 63 iglesias, comunidades, confesiones, federaciones o asociaciones de religiones minoritarias. Tal y como se explica desde el Ministerio a ABC de Sevilla, se trata de un registro voluntario pero necesario, siempre y cuando se quiera ser considerada entidad religiosa. De lo contrario, tendrán personalidad jurídica de asociación. Cabe señalar que las diócesis y parroquias de la Iglesia católica no figuran en el RER debido a los acuerdos jurídicos que España tiene con la Santa Sede. Esta información es reglada y solo puede modificarse por inscripción de la propia entidad o por resolución judicial, ya que está vinculada al ejercicio de un derecho fundamental, el de libertad religiosa. También sucede que entidades como los Testigos de Jehová cuentan con una única inscripción en el registro, aunque cuenten con cientos de lugares de culto. Es más, no figura en el listado ninguno de los salones del reino –lugares de reunión de los testigos– a pesar de que hay tres en la capital hispalense: junto al Polígono Arte Sacro, otro en la calle Santísimo Cristo de las Tres Caídas en Triana, y un tercero en la calle Padre Pedro Ayala junto a la Gran Plaza. Los templos evangélicos son los que más abundan en la capital hispalense después de los católicos. El registro del Ministerio contabiliza 45 puntos de reunión de esta confesión. Pese a que la Iglesia evangélica siempre ha estado presente en la capital hispalense, dada su vinculación al pueblo gitano, en los últimos años la inmigración latinoamericana ha visto aumentar la pluralidad de las subconfesiones que implican diferentes matices en sus creencias. De esta forma, las más numerosas son las iglesias pentecostales y carismáticas, ambas basadas en los dones del Espíritu Santo y donde el canto y la alabanza son fundamentales. Alrededor de una decena de ellas se enmarcan en denominaciones diferentes: bautista, presbiteriana, reformados, Iglesia de Cristo, Asamblea de Dios, Hermanos de Betel, Hermanos de Betania y Cruzada Cristiana. Algunos ejemplos son la Iglesia Bautista de Sevilla, en Sevilla Este; la Iglesia Cristiana Evangélica Manantial de Vida, en Pino Montano; o el Centro Cristiano Internacional Asambleas de Dios, en el Polígono Industrial Pineda. Asimismo, las hay independientes, que no se enmarcan en ninguna de las subconfesiones anteriormente citadas. Fuera de la Iglesia evangélica destacan los mormones (Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Siete Días) que cuentan con un macrotemplo en la avenida Doctor Fedriani y que, al igual que los Testigos de Jehová, no se enmarcan dentro del protestantismo; se consideran reformistas, ya que cuentan con textos y doctrinas propias. La comunidad islámica de Sevilla, Umma, se reúne en la calle Conde de Torrejón; la mezquita Al-Hidaya se ubica en la calle Los Romeros, en la Macarena; mientras que la mezquita Ishbilia está en la calle Carlos Marx, en Amate. Esta es la comunidad islámica más conocida en la capital hispalense junto con Fundación Mezquita de Sevilla, cuya sede es en la Plaza Ponce de León. En total son siete lugares registrados como musulmanes. Los judíos también están presentes en la capital hispalense. La comunidad judía de Sevilla está en la calle Bustos Tavera, es la más anclada en la ciudad y de corte tradicional, que se reúne en este punto desde los años sesenta. La sede de los judíos progresistas de Andalucía, Beit Ramban, está en el paseo de Cristina, tiene corte aperturista dentro del mundo sefardí. Por último, registrada en la calle Virgen de la Antigua está la comunidad judía reformista. Más numerosos que los judíos, como cuarta minoría religiosa en España detrás de musulmanes, cristianos evangélicos y ortodoxos, son los budistas, que cuentan con varios espacios para la meditación en Sevilla. En San Jerónimo, en la calle Extremadura, está el Centro Budista Chakrasamvara; en Sevilla Este, en la calle Senserina, figura como registrada la Federación Budista Mahayana Thubten Thinley; mientras que en la Ronda de Capuchinos está el Dojo Zen Sevilla Kaiko y en la calle Castilla se encuentra el Centro de Meditación Kadampa. Una cuarta comunidad, muy pequeña, está registrada en la calle Linde. Respecto a los cristianos ortodoxos, está la parroquia San Serafín de Sarov, en la calle Doctor Relimpio, junto a María Auxiliadora; es la única inscrita en el Ministerio, aunque hay más en la ciudad. Existen incluso lugares de encuentro de religiones muy desconocidas por la población mayoritaria. Este es el caso de la Iglesia de Scientology de Andalucía, situada en la calle Tajo, en el barrio de Heliópolis. La cienciología es un movimiento religioso que surge en la década de los cincuenta en Estados Unidos y que no sigue a ningún Dios ni salvación, sino que la persona es en realidad un 'thetán', un ser espiritual inmortal. Por otro lado, está el Centro Bahá`i en la calle Escarpín, en pleno casco histórico. Se trata de una religión monoteísta que piensa que todas las religiones actuales provienen del mismo origen. Los bahá'ís creen que Bahá'u'lláh es el último mensajero enviado por Dios; fue quien la fundó en Persia en el siglo XIX.