Las críticas más contundentes a Ancelotti por su elección en los lanzadores de penaltis
La eliminación de Brasil ante la Noruega de Haaland ha abierto un debate que va mucho más allá del resultado. Carlo Ancelotti está siendo señalado por una decisión que muchos aficionados consideran incomprensible: el orden de los lanzadores de penalti.
Tras el partido, el técnico italiano desveló que el plan contemplaba el siguiente orden: Neymar, Igor Thiago, Raphinha, Bruno Guimarães y Gabriel Martinelli. Lo que más sorprendió fue una ausencia: Vinicius Jr., la gran estrella ofensiva de la selección, ni siquiera figuraba entre los cinco primeros designados. Según las explicaciones conocidas, el lanzador previsto para ese encuentro era Matheus Cunha y, tras su salida, la responsabilidad pasó a otros futbolistas.
La polémica estalló cuando Bruno Guimarães asumió el lanzamiento y terminó fallándolo. En ese instante, las redes sociales se llenaron de una misma pregunta: ¿por qué no lanzó Vinicius?
Para muchos, en los momentos decisivos deben aparecer las máximas figuras. Vinicius había sido el futbolista más desequilibrante de Brasil durante el torneo y numerosos aficionados esperaban que asumiera la responsabilidad desde los once metros. Sin embargo, la decisión fue otra y acabó costándole muy cara a la Canarinha.
Ancelotti siempre ha defendido que el orden de los penaltis responde al rendimiento y a la confianza mostrada por los jugadores en los entrenamientos. Es una filosofía que le ha dado éxitos durante su carrera. Pero cuando una decisión termina con una eliminación mundialista, las explicaciones dejan de convencer a una afición que solo ve el resultado.
No es justo responsabilizar únicamente a un penalti de la eliminación de Brasil, pero sí es inevitable cuestionar una gestión que deja fuera a uno de los futbolistas más determinantes del equipo. En un Mundial, los pequeños detalles marcan la diferencia, y el orden de los lanzadores puede convertirse en uno de ellos.
Ancelotti llegó para devolver a Brasil a lo más alto. Sin embargo, tras esta eliminación, una de las primeras grandes preguntas que tendrá que responder será sencilla, pero incómoda: ¿cómo es posible que Vinicius no estuviera entre los primeros encargados de lanzar un penalti decisivo?