El sutil rumor del Mediterráneo que disuelve la prisa entre la costa de Marbella y Estepona
Hay lugares donde la prisa se disuelve gracias a una estudiada armonía arquitectónica, y la costa que une Marbella con Estepona resguarda uno de ellos. Frente a la serena playa de El Saladillo, el primer hotel en España de la firma METT Hotels & Resorts –división hotelera del grupo internacional Sunset Hospitality Group– cuenta con 253 habitaciones en total, entre las que destacan 24 suites exclusivas, algunas de ellas equipadas con piscinas y jardines privados pensados para garantizar la intimidad total del huésped sin perder la conexión con el entorno mediterráneo.
El alma indiscutible de este santuario es su piscina central, un espejo de agua turquesa que se funde visualmente con el horizonte marítimo y organiza los flujos del hotel desde la mañana hasta el atardecer. Aquí, las horas no se miden con reloj, sino con el vaivén dorado del sol reflejado en la superficie y los compases de una música suave que acaricia todo el ambiente.
Es precisamente en las hamacas de Azure Beach, bajo la protección de sombrillas que tamizan la calidez del sur, donde el descanso alcanza una dimensión casi divina. Entregarse al placer de saborear una exquisita propuesta gastronómica panasiática o un cóctel de autor sin levantarse de la hamaca evoca los banquetes de los antiguos dioses del Olimpo. Cada bocado, disfrutado con los pies descalzos y la mirada perdida en el horizonte, sabe a libertad y a tiempo recobrado. El rumor del agua y una buena lectura bajo el sol, recuerdan que la felicidad, a veces, resulta tan simple como dejarse llevar.
Al caer la tarde, la oferta gastronómica del complejo despliega su versatilidad a través de propuestas diferenciadas que celebran la identidad del mediterráneo europeo. Por un lado, Ammos Greek Restaurant traslada al comensal directamente al mar Egeo mediante pescados frescos del día cocinados a la brasa y elaboraciones tradicionales diseñadas para compartir en el centro de la mesa junto al mar, como el clásico tzatziki o el crujiente queso saganaki. Por el otro, Isola Ristorante rinde homenaje a las recetas de la memoria del sur de Italia con una propuesta contemporánea de platos clásicos en un ambiente sofisticado, donde destacan la pasta fresca hecha en casa.
Para completar la inmersión en la tierra que los acoge, El Bar de Lola aporta el contrapunto autóctono con una selección de tapas andaluzas tradicionales, maridadas con vinos nacionales de pequeños productores.
METT Marbella-Estepona demuestra, con datos y con una minuciosa y cuidada operativa, que el verdadero bienestar contemporáneo consiste en algo tan valioso como volver a dominar el tiempo y disfrutar de las cosas de forma pausada.