El Congreso vota por mayoría absoluta que Sánchez se someta a una cuestión de confianza y dimita
El Congreso de los Diputados ha votado este jueves una moción del PP en la que se insta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a que se someta a una cuestión de confianza y también en la que se le pide que dimita. La votación ha salido adelante gracias al apoyo de Junts, que ha asestado así un duro golpe al presidente del Ejecutivo.
El Congreso de los Diputados ha votado esta iniciativa, a propuesta del PP, después de que la semana pasada la Mesa del Congreso vetara varios textos, del PP y de Junts, en los que se instaba a Pedro Sánchez a convocar elecciones generales. El argumento para tumbarlas fue que la convocatoria electoral es prerrogativa exclusiva del presidente, a pesar de que no sería la primera vez que la Cámara Baja debate y vota cuestiones que dependen sólo del presidente.
El foco de atención siempre se ha posado sobre Junts y el PNV. Los dos partidos, junto a Coalición Canaria, todos ellos socios de investidura de Sánchez, llevan ya tiempo dando por muerta la legislatura y pidiendo al presidente del Gobierno que adelante las elecciones generales. Los vascos y los catalanes son conscientes de que su cercanía al Gobierno les está pasando factura en sus respectivos territorios y no quieren que las generales se celebren después de las municipales de 2027, previstas para el mes de mayo.
Sin embargo, Sánchez les concedió un pequeño guiño también la semana pasada cuando dijo que si el Congreso tumba su proyecto de Presupuestos, él podría estar abierto a adelantar las generales. Deslizaba, aunque no confirmaba, un escenario que podría ser adecuado tanto para Junts como para el PNV.
Pero este miércoles, en la comparecencia de Sánchez por los casos de corrupción que rodean al Gobierno, Junts se siguió mostrando muy duro en sus términos. La portavoz, Miriam Nogueras, insistió en que Sánchez debería irse y puso encima de la mesa una posibilidad para que la legislatura siga en pie: que él se vaya y que se designe a otro presidente. Esto es algo similar a lo que ha hecho Keir Starmer en Reino Unido, pero que en Moncloa y en el PSOE ni se está valorando.
El PNV, en cambio, sí que ha suavizado su postura últimamente. Ha pasado de pedir elecciones antes de que concluya 2026 a pedirlas si no se logra sacar adelante los Presupuestos, lo que en la práctica alarga la legislatura hasta 2027. Además, este miércoles, la portavoz de los nacionalistas vascos, Maribel Vaquero, no se mostró tan contundente como Nogueras y no dio la legislatura por acabada y señaló que si se quiere seguir con ella se necesita un proyecto como el de los Presupuestos.
En cualquiera de los casos, ninguno de los dos partidos participó este miércoles en el debate sobre la iniciativa que se ha votado este jueves, por lo que su postura se ha mantenido en secreto hasta el momento de la votación. Tampoco quisieron respaldar al PP ayer en el Senado, cuando se votó instar al Gobierno a que convocara elecciones generales. Junts no votó en la Cámara Alta y el PNV votó en contra de esa moción.