España suspende en salud financiera: la tasa de ahorro de las familias se estanca dos puntos por debajo de la media europea
España se queda atrás en ahorro y, mientras que la Unión Europea registra una tasa bruta de ahorro del 14,6%, España se queda rezagada en un 12,8%, según datos ofrecidos por Mapfre. Así, nuestro país se queda muy por detrás de otras potencias europeas como Alemania, con un índice de 19,4% o Francia, del 18,6%. En este sentido, solo supera a Italia, que se coloca justo por debajo con un 12%.
En términos generales, solo un 68% de los hogares reconoce poder ahorrar, pero seis de cada diez de ellos cree que la cantidad es insuficiente. El principal motivo para que se de esto es una insuficiencia de sus ingresos, achacado por el 64%, seguido por gastos excesivos o tener pendientes demasiadas deudas, mencionado por un 14% en ambos casos.
El ahorro mensual de los hogares depende mucho del perfil que habite en ellos. En España, los más ahorradores son los universitarios entre los 30 y los 40 años con unos ingresos mensuales entre los 4.000 y 5.000 euros. Ese rango de edad, además, consigue ahorrar de media unos 403 euros al mes, la cifra se va reduciendo con el envejecimiento hasta situarse en 375 euros de media mensual.
Entre las familias que consiguen apartar algo de dinero a final de mes, la media de lo guardado está en 390 euros, aunque en algunos casos la cifra puede aumentar. El 33,2% de los españoles ahorra entre 200 y 500 euros, mientras que la cifra de los que pueden disponer de más de 1.000 euros se reduce al 11,9%. En cambio, los que guardan menos de 100 euros se sitúan en el 7,9%.
El nivel de ingresos también es un detonante importante, pues a mayor nómina, mayor cantidad. Las rentas altas, aquellos hogares que cuentan con entre 4.000 y 5.000 euros al mes, logran apartar 764 euros mensuales. En contraste, los que ganan entre 600 y 1.000 euros apenas pueden rascar 185 euros al mes en el mejor de los casos.
Además, el perfil español es bastante conservador, pues prefiere que su ahorro esté concentrado, principalmente, en activos poco líquidos y bastante seguros, pero que ofrecen menor rentabilidad.
La inflación también está terminando poco a poco con el ahorro de las familias. El aumento del coste de vida hace que el dinero que ya se ha guardado vaya perdiendo valor con el paso del tiempo. Dejar los ahorros parados en cuentas corrientes o depósitos tradicionales por miedo al riesgo termina haciendo estragos. Un colchón actual de 100.000 euros perderá casi el 20% de su valor en una década, quedándose en 81.235 euros y se encogerá dramáticamente hasta los 26.069 euros al cabo de 40 años.
Los principales motivos por los que las familias quieren ahorrar difieren mucho en función del momento vital que estén atravesando. Mientras algunos lo hacen para viajar o comprarse un nuevo coche, otros lo hacen como una manera de complementar su pensión pública cuando llegue su jubilación. Los imprevistos también son una de las principales preocupaciones de los españoles y algunos incluso intentan guardar para hacerse con una vivienda en propiedad.
Por todo esto, Mapfre quiere fomentar el ahorro privado, no como una sustitución directa al sistema de público de pensiones, pero sí como un complemento. España se encuentra a la cola de Europa en cuanto a patrimonio de fondos de pensiones sobre el PIB con un 10%, muy por debajo del 191% de Países Bajos o el 166% de Suiza.