Segunda vuelta presidencial en Colombia: más denuncias que alianzas
A cinco días de la segunda vuelta presidencial en Colombia, los candidatos Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda han convertido los tribunales en su principal campo de batalla. El senador del Pacto Histórico anunció este lunes una denuncia penal contra De la Espriella y su jefe de campaña, Joaquín Gutiérrez, por supuesta participación en el desfalco al sistema de salud, señalándolos de administración desleal, corrupción, fraude procesal y peculado por apropiación, entre otros cargos.
Todo ello vinculado a un contrato de 18.000 millones de pesos colombianos (4,5 millones de euros) que la firma De la Espriella Lawyers habría suscrito con la extinta Salud Vida EPS mientras era liquidada por la Superintendencia de Salud en 2018. De la Espriella calificó la denuncia de "campaña de difamación" y recordó que Cepeda "es experto en aplicar todas las formas de lucha". Cepeda también anunció incluso que llevará a De la Espriella ante la Corte Penal Internacional por supuestos vínculos con estructuras paramilitares.
El candidato de derecha, por su parte, ha acusado a los gobernadores de los departamentos de Nariño y Boyacá de liderar una estructura de compra de votos a favor de Cepeda, supuestamente presionando alcaldes y funcionarios con la oferta de contratos. Esas denuncias no las llevó a la justicia colombiana, sino directamente al subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, quien ha manifestado que Washington vigila el proceso electoral.
Ambas campañas, además, han agitado en estos días el relato de que el adversario pretende "robarles las elecciones", un recurso que envenena el ambiente político a pocos días del cierre de urnas. Y a los dimes y diretes se ha sumado el presidente Gustavo Petro, señalando una supuesta intervención extranjera por parte de Donald Trump en el proceso colombiano y cuestionando la participación política de gobernadores afines a De la Espriella. La Procuraduría y el Consejo de Estado le han llamado la atención en repetidas ocasiones por su propia interferencia en la campaña. El organismo tiene indagaciones abiertas contra varios ministros por la misma conducta.
Mientras el debate se judicializa, las encuestas no se mueven a favor de Cepeda. Las tres firmas registradas ante el Consejo Nacional Electoral —Atlas Intel, CNC e Invamer— le otorgan a De la Espriella una ventaja de entre cuatro y ocho puntos. Para intentar revertir esa tendencia, el Pacto Histórico difundió una medición del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag), think tank de izquierda con contratos con la Presidencia colombiana, que mostraba a Cepeda como ganador.
Pero el Celag no está registrada ante el Consejo Nacional Electoral, como exige la ley colombiana para publicar encuestas de intención de voto, por lo que la difusión de esa medición supone una evasión deliberada de la normativa electoral. La ventaja de De la Espriella está empujada por lo que en 2022 fue la gran fortaleza de Petro. "La clase media no se define por su ubicación en los medios de producción, sino en el miedo. En el miedo de quedarse pobre", ha dicho el politólogo Yan Basset, de la Universidad del Rosario. Para ello ha sido muy útil el perfil de su fórmula para vicepresidente, el exministro de Hacienda José Manuel Restrepo, con un perfil técnico y moderado.
Los errores de la primera vuelta
Cepeda, en cambio, llega a la recta final cargando con los errores de la primera vuelta. La campaña del Pacto apostó por una victoria en solitario, subestimó a la clase media urbana y se cerró sobre sí misma. Ahora intenta corregir: Ha moderado el discurso, ha publicado un nuevo programa de gobierno con propuestas de seguridad ciudadana y ha renovado su estrategia de comunicación, apostando por entrevistas en canales de YouTube con millones de seguidores y dejando que los símbolos de la Selección Colombia vuelvan a aparecer en sus actos, luego de negativas iniciales.
La búsqueda de alianzas con el centro político ha resultado igualmente fallida. La exalcaldesa centrista Claudia López muestra simpatía hacia Cepeda pero no tiene previsto un apoyo público, en parte porque su adhesión a Petro en 2022 le pasó factura electoral. Sergio Fajardo, que inscribió un comité de firmas para frenar la Asamblea Constituyente que impulsaba Petro, no tiene en planes sumarse al proyecto del Pacto. Juan Daniel Oviedo se reunió la semana pasada con el expresidente Álvaro Uribe en Rionegro y parece inclinarse hacia el campo contrario.
La campaña de Cepeda organiza esta semana un acto de acercamiento al centro bajo el nombre "Encuentro por un Acuerdo Nacional", pero especialistas creen que todo esto puede estar llegando demasiado tarde.