Hasta el mismísimo Donald Trump se rinde a Pochettino
No hay personaje más popular en Estados Unidos que el argentino Mauricio Pochettino, el gran triunfador por ahora en el Mundial, halagado por Donald Trump y elogiado por su utilización de los tiempos de hidratación para diseñar la táctica, al estilo NBA. Cuando el técnico rosarino llegó al cargo el 13 de septiembre de 2024, el equipo estadounidense era un conjunto cabizbajo, con una afición desencantada con su actuación en la Copa América, que se temía lo peor en la Copa del Mundo. No fue solo que, bajo la dirección de Greg Berhalter, se mostró en la Copa América como un anfitrión sin identidad, que tras ganar a Bolivia (2-0), perdió con Panamá (1-2) y Uruguay (0-1). Lo más hiriente para la afición fue la comparación con el vecino del norte, una selección canadiense que alcanzó las semifinales con buen juego, dirigida por un estadounidense, Jesse Marsch, que había sido rechazado por la federación de su país.
Por eso, cuando Pochettino aceptó asumir el cargo, con un sueldo de 6 millones de dólares al año, todos desconfiaron. El primer técnico latino en la historia de esta selección venía de cerrar una temporada irregular con el Chelsea, al que clasificó sexto en la Premier. Su mayor mérito, en esa etapa, fue convertir a Cole Palmer en una estrella (22 goles y 16 asistencias en 34 partidos).
El desencanto estadounidense lo pudo vivir en primera persona el técnico rosarino nada más llegar. Hace poco menos de un año, al partido de su debut ante Trinidad y Tobago en la Copa de Oro, no acudieron más que 12.610 aficionados, menos que los que presenciaron el Curazao-El Salvador, en el mismo estadio, el PayPal Park de San José.
362 días después, también en California, el modernísimo Sofi Stadium de Los Ángeles presentó un aspecto espectacular, con las gradas repletas con 70.000 espectadores y los palcos rebosantes de famosos (Tom Cruise junto a David Beckham o Katy Perry con el ex primer ministro canadiense Justin Trudeau para regocijo de las redes). Fue la demostración de una ilusión que ha despertado en menos de un año Pochettino, que recibió el apoyo expreso de Donald Trump antes del partido, en una llamada telefónica que la federación estadounidense colgó en sus redes.
«Eres un tipo fantástico, un entrenador fantástico, creo que tienes muchas posibilidades de llegar hasta el final», dijo. Horas después, la selección norteamericana daba la razón a su presidente con una primera parte espectacular frente a Paraguay, un equipo que fue totalmente desarbolado como pocas veces se ha visto en un conjunto dirigido por Gustavo Alfaro (4-1).
«Hemos tenido veinte minutos de la primera mitad asombrosos. Creo que no se ha visto a ningún equipo jugar de esta forma», dijo tras un partido que deja para la historia la imagen del técnico con un ordenador portátil dando instrucciones a sus jugadores en una pausa de hidratación.
Al estilo NBA, con toda la plantilla rodeando a su entrenador, que iba mostrando las imágenes con los errores que habían cometido. Pochettino inventó el tiempo muerto en los partidos de fútbol. «Creo que es muy útil para el jugador ver esas acciones», explicó tras el encuentro.
El preparador argentino fue uno de los protagonistas junto a su delantero, Folarin Balogun, que con un doblete se convirtió en el primer «Pichichi» del torneo mundialista.