¿Crees que esto es malo? Los científicos advierten que los récords mundiales de temperatura seguirán batiéndose durante al menos otros cinco años.
El Reino Unido atraviesa una ola de calor inusual para la primavera, con máximas que han alcanzado los 35,1 C, un valor excepcional para esta época del año. Sin embargo, los científicos advierten que este episodio no es un fenómeno aislado, sino un anticipo de un periodo de calor extremo que podría extenderse durante los próximos cinco años. El nuevo informe del Met Office (Servicio Meteorológico Nacional del Reino Unido), elaborado junto a la Organización Meteorológica Mundial, concluye que el planeta se encamina hacia un periodo de temperaturas excepcionalmente altas.
Según su análisis, la media global entre 2026 y 2030 se situará entre 1,3 C y 1,9 C por encima del promedio de 1850‑1900. Los científicos estiman que existe una probabilidad del 75 % de que la media de esos cinco años supere el umbral de 1,5 C, y una probabilidad del 86 % de que al menos un año rebase ese límite. Aunque superar temporalmente los 1,5 C no implica incumplir el Acuerdo de París, que se basa en medias de 20 años, los expertos insisten en que cada décima adicional incrementa los riesgos climáticos.
El informe detecta un calentamiento anómalo en el Pacífico ecuatorial, un patrón que podría anunciar la llegada de un super El Niño comparable —o incluso superior— al devastador episodio de 1877, uno de los más intensos registrados. El meteorólogo Leon Hermanson, autor principal del informe, señala que este fenómeno podría convertir 2027 en un nuevo año récord. Las proyecciones apuntan a que las temperaturas del Pacífico podrían superar los 3 C por encima de la media, un nivel sin precedentes en la era moderna.
El Ártico, la región que más rápido se calienta
El calentamiento será especialmente intenso en el Ártico, donde los modelos prevén un aumento medio de 2,8 C durante los próximos inviernos. Este incremento acelerará la pérdida de hielo en mares como el de Barents, el de Bering o el de Ojotsk, con consecuencias globales para la circulación atmosférica y oceánica. El informe también anticipa que Europa del Norte, incluido el Reino Unido, experimentará inviernos más lluviosos, con mayor probabilidad de precipitaciones extremas, inundaciones repentinas y daños agrícolas.
Los datos de la OMM y del Met Office confirman que el mundo se dirige hacia un periodo de calor sostenido, impulsado por el cambio climático y amplificado por fenómenos naturales como El Niño. Los expertos subrayan que la única forma de frenar esta tendencia es reducir de manera urgente las emisiones globales.