‘Perfil del Consumidor 2026’: hogares más pobres gastan un 29% más de lo que ganan
En Costa Rica, cada vez más hogares llegan a fin de mes gracias al endeudamiento. Lo que antes podía verse como una medida de emergencia ahora forma parte de la rutina financiera de muchas familias, que recurren al crédito y los préstamos para sostener compras, pagar recibos y evitar recortes más drásticos en su estilo de vida.
Esa es una de las principales conclusiones del estudio Perfil del Consumidor Hoy 2026, presentado este martes por El Financiero y la empresa Unimer.
El informe regresa tras una pausa de seis años y reúne más de 3.900 entrevistas, con las que construye una radiografía de los nuevos hábitos de compra, consumo y toma de decisiones en Costa Rica.
De acuerdo con el análisis, los hogares con menores ingresos gastan, en promedio, un 29% más de lo que reciben.
Jorge Villalobos, CEO global y socio consultor del área de Insights en Unimer, explicó que detrás de este fenómeno se encuentra el endeudamiento, convertido en una vía de acceso al financiamiento que muchas familias necesitan para cubrir sus gastos de consumo.
En esa línea, un 32% de las personas encuestadas afirmó que recurriría al financiamiento gubernamental como primera opción, mientras un 23% indicó que acudiría inicialmente a familiares o amigos para pedir dinero prestado.
“El crédito ya no es una opción, es la infraestructura invisible del estilo de vida diario. (...) La deuda se convierte en el lubricante de la vida cotidiana”, señaló Villalobos.
El estudio también revela que la distribución del ingreso en Costa Rica está más polarizada de lo que aparenta a simple vista. Según el análisis, el 66% de la población concentra apenas el 33% de los ingresos generados en el país, mientras que un 15% acumula el 46% del dinero.
¿Cómo se endeudan los consumidores ahora?
El estudio evidenció el peso que tiene el endeudamiento en la vida cotidiana. Según los resultados, un 74% de los encuestados aseguró tener al menos una deuda activa.
Las principales fuentes de financiamiento son los créditos en almacenes y comercios (37%). Le siguen los préstamos con familiares o amigos y los saldos de tarjeta de crédito, ambos con un 36%; los créditos personales bancarios, con un 33%; y las compras a tasa cero, con un 27%.
Además, un 26% indicó mantener deudas con cooperativas o asociaciones, un 23% utiliza minicuotas de tarjeta y un 22% cuenta con hipoteca de vivienda.
El análisis también reflejó señales de presión financiera. Un 67% afirmó haber atravesado situaciones de estrés económico; un 31% reconoció atrasos en pagos y un 26% dijo haber pedido dinero prestado a personas cercanas.
Asimismo, un 14% señaló usar deuda para pagar otras obligaciones y un 10% afirmó haber refinanciado créditos.
En ahorro, el panorama también muestra vulnerabilidad. Un 49% aseguró no tener ahorros y un 52% indicó haber utilizado ese dinero para cubrir gastos cotidianos durante el último año. Además, un 32% señaló que guarda fondos para emergencias, pero termina usándolos para afrontar imprevistos diarios.
Sacrificar es parte de la nueva normalidad
Guido Romero, socio consultor de Unimer Panamá y CBO Centroamérica, explicó que sacrificar gastos ya forma parte de la nueva normalidad para muchos consumidores.
En ese contexto, un 72% afirmó que el gasto del hogar aumentó en los últimos seis meses, mientras un 48% aseguró que mantuvo o redujo el consumo. Además, un 85% atribuyó esta situación al aumento en los precios de bienes y servicios.
Romero señaló que no se trata de un temor temporal, sino de una nueva relación con el consumo. Por ello, un 71% indicó que ahora justifica más sus compras, en un escenario donde cada colón cuenta.