Exmilitar alerta sobre tragedia en la ‘Caverna de los Tiburones’ en Maldivas: una tercera cámara concentró el mayor peligro
La muerte de cinco buzos italianos dentro de una cueva submarina en Maldivas abrió cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad, el equipo utilizado y la supervisión de operaciones de buceo profundo en la zona. Un exbuzo militar local calificó el caso como un “accidente anunciado” por las condiciones extremas del lugar.
La tragedia ocurrió el jueves 14 en la región de Thinwana Kandu, conocida localmente como “Caverna de los Tiburones”, durante una inmersión a más de 50 metros de profundidad.
En declaraciones al tabloide británico Daily Mail, el exbuzo militar Shafraz Naeem indicó que conocía el complejo submarino y que lo visitó en numerosas ocasiones. Sin embargo, señaló que nunca ingresó a la tercera cámara por motivos de seguridad.
Los equipos de rescate localizaron los cuerpos en distintos momentos. El instructor local Gianluca Benedetti, quien lideraba la expedición, apareció el viernes cerca del acceso principal de la cueva a unos 60 metros de profundidad.
Los otros integrantes fueron hallados el lunes dentro de la tercera cámara. Los rescatistas los encontraron en el fondo de una zona de oscuridad total. La operación estuvo a cargo de especialistas finlandeses entrenados en rescates técnicos.
Entre las víctimas también figuraban Monica Montefalcone, profesora asociada de ecología de la Universidad de Génova; su hija Giorgia Sommacal; el biólogo marino Federico Gualtieri; y la investigadora Muriel Oddenino.
Especialista cuestionó preparación y equipo utilizado
Naeem sostuvo que el grupo utilizó equipos recreativos pese a que la inmersión se realizó en condiciones asociadas con el buceo técnico en cavernas profundas.
Según explicó, las regulaciones en Maldivas establecen un límite de 30 metros para inmersiones recreativas. La entrada de la caverna se ubicaba cerca de 50 metros bajo la superficie.
El exmilitar también afirmó que las autoridades no encontraron cuerdas guía, conocidas como “hilo de Ariadna”, un recurso utilizado para orientar a los buzos en espacios oscuros y confinados.
La ausencia de ese elemento aumentó las dudas sobre la planificación y las medidas de seguridad aplicadas antes de la expedición.
El especialista indicó que personas sin entrenamiento específico para buceo en cavernas o sin equipo apropiado enfrentan mayores riesgos de narcosis por nitrógeno.
Ese fenómeno ocurre por efecto de la presión en grandes profundidades. Puede afectar el juicio, provocar ansiedad y causar desorientación.
Las investigaciones también analizan una posible toxicidad por oxígeno, una condición asociada con mezclas respiratorias inadecuadas para inmersiones profundas.
El presidente de la Sociedad Italiana de Medicina Subacuática e Hiperbárica, Alfonso Bolognini, indicó al medio británico que una crisis hiperóxica o un episodio de pánico dentro de la cueva pudo desencadenar la emergencia.
El especialista agregó que la combinación entre baja visibilidad y movimiento del agua incrementa el riesgo de errores críticos dentro de ambientes confinados.
Operación de rescate también terminó con una muerte
La emergencia también dejó una víctima entre los equipos de búsqueda.
El buzo militar Mohamed Mahudhee murió tras sufrir enfermedad descompresiva durante las operaciones en la zona.
Naeem, quien mantenía una amistad con Mahudhee, criticó la decisión de enviarlo a una misión de alto riesgo sin el entrenamiento y el equipo técnico que consideró necesarios.
Los cuerpos fueron localizados por una misión de la organización Divers’ Alert Network Europe (DAN Europe).
La entidad informó que los especialistas utilizaron rebreathers, sistemas avanzados capaces de reciclar gases respiratorios y aumentar el tiempo de permanencia a gran profundidad.
Caso abrió dudas sobre el turismo de buceo en Maldivas
La tragedia también provocó cuestionamientos sobre la supervisión del turismo de buceo en Maldivas.
Naeem afirmó al Daily Mail que algunas operadoras locales promocionan inmersiones profundas por encima de los límites permitidos para atraer visitantes interesados en observar tiburones y otras especies marinas.
La empresa italiana responsable del viaje rechazó haber autorizado una inmersión fuera de los límites legales.
Representantes de la operadora indicaron al diario italiano Corriere della Sera que el plan inicial contemplaba una expedición científica destinada a recolectar muestras de coral en profundidades consideradas normales.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.