¿Qué santo se celebra hoy, 19 de mayo? Esto es lo que debes saber del santoral de la Iglesia Católica
El santoral, también conocido como calendario litúrgico, es un libro religioso que contiene la lista de los santos reconocidos por la Iglesia Católica y que se celebra cada día del año. Más allá de una simple lista de nombres, el santoral representa un viaje fascinante a través de la fe, la historia y la cultura cristiana.
¿Qué santos se celebran hoy, 19 de mayo?
- San Urbano I: Nacido bajo el emperador Diocleciano, fue papa entre el 223 y 230. Fallece probablemente como un mártir, pese a que las fuentes históricas no son claras.
- San Ivo: Patrón de los abogados. Nacido en Bretaña en 1235, se formó en teología convirtiéndose en sacerdote y abogado. Dedicó su vida a la palabra de Dios y a ayudar a los más desfavorecidos. Defendió por amor de Cristo las causas de los huérfanos, viudas y pobres, y acogió en su casa a esos mismos desfavorecidos.
- San Crispín de Viterbo: Religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos en el s. XVIII que, mientras recorría los pueblos de las montañas mendigando limosna, enseñaba los rudimentos de la fe a los cristianos.
- San Adolfo de Arras: En Arras, de Neustria, san Adolfo, obispo a la vez de esta ciudad y de Cambrai.
San Pedro Celestino papa: vida y legado
Nacido en 1215 en Isernia, Italia, como Pietro Angeleri, fue un buscador de Dios desde su juventud. Atraído por la vida monástica, ingresó a la Orden benedictina y, con apenas 24 años, eligió la soledad del Monte Morone para llevar una vida de oración, penitencia y ayuno.
Su fama de santidad atrajo discípulos, dando origen a los "Celestinos", una rama eremítica que fundó monasterios en Italia. En una Europa sacudida por guerras, pestes y tensiones eclesiales, Pedro se convirtió en faro espiritual y consejero de muchos, reconocido por su humildad y milagros.
En 1292, tras la muerte del Papa Nicolás IV, hay más de dos años de Sede vacante: los once cardenales electores no son capaces de encontrar un acuerdo, polarizados por el conflicto entre las familias Orsini y Colonna y presionados por el deseo del rey Carlos II de encontrar un candidato de su agrado. Pedro de Morone envía a los cardenales la profecía del inminente castigo divino, evitable sólo con la elección del Sumo Pontífice en los próximos meses.
Conocido por sus milagros, Pedro fue elegido Papa a los 80 años. Resistió al principio, pero finalmente aceptó el cargo como Celestino V. Su breve pontificado, de sólo cinco meses, estuvo marcado por su falta de experiencia en el gobierno y su instrumentalización por el rey Carlos II de Nápoles. Al sentirse rehén del poder, renunció libremente el 13 de diciembre de 1294, gesto sin precedentes en la historia papal.
Pedro murió el 19 de mayo de 1296, recluido en una celda del castillo de Fumone, pero en paz consigo mismo. Canonizado en 1313, es venerado como símbolo de humildad, libertad espiritual y fidelidad a Dios. Su tumba en la basílica de Collemaggio sigue siendo meta de peregrinación, recordándonos que la grandeza de un santo no está en el poder que alcanza, sino en la coherencia con la fe que profesa.