Trump quiere construir un helipuerto en la Casa Blanca para no quemar la hierba de su residencia
Ver al presidente estadounidense descender del Marine One, el helicóptero presidencial, en el césped del jardín sur de la Casa Blanca y saludar al militar que le rinde honores es una de las imágenes más icónicas del ritual de gobierno de Estados Unidos. Pero si Donald Trump se sale con la suya puede ser historia dentro de poco. Y no por culpa de la aeronave ni de su ocupante, sino del terreno sobre el que se posa.
El mandatario estadounidense quiere construir un helipuerto en la Casa Blanca para evitar que estos helicópteros presidenciales Marine One dañen el jardín sur del complejo presidencial, según informa este lunes el Washington Post.
La idea de Trump es construir un helipuerto permanente, a ser posible este mismo verano, según tres fuentes familiarizadas con el tema consultadas por el Post, quienes hablaron bajo condición de anonimato para infola planificación interna de la Casa Blanca.
A diferencia de otros proyectos de construcción de Trump, como su polémico Salón de Baile o el Arco del Triunfo, la idea del helipuerto lleva años en discusión. Algunos dentro del proyecto la consideran una solución tardía a un problema que lleva años sin resolverse: la nueva generación de helicópteros Marine One corre el riesgo de quemar el césped.
El problema existe porque los nuevos helicópteros, los VH-92A Patriot, fabricados por Sikorsky Aircraft, tienen salidas de escape que dirigen el calor hacia abajo, lo que aumenta la probabilidad de que se queme el césped.
Como consecuencia, el Cuerpo de Marines, que opera los helicópteros utilizados para transportar presidentes, no ha podido desplegar el VH-92A en la Casa Blanca, aunque sí se utiliza para apoyar los viajes de Trump a otros lugares. Los Marines, Sikorsky y su empresa matriz, Lockheed Martin, llevan años intentando encontrar una solución.
El VH-92A se concibió durante más de una década como el helicóptero presidencial de uso permanente. El Cuerpo de Marines recibió el último VH-92A de su flota presidencial de 23 aeronaves hace casi dos años, a un costo aproximado de 4950 millones de dólares, es decir, unos 215 millones de dólares cada uno, según un informe de 2019 de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO). Sin embargo, aún no han transportado a un presidente desde y hacia el jardín sur de la Casa Blanca.
En cambio, los oficiales siguen utilizando para esa tarea los modelos más antiguos del Marine One, el VH-3D Sea King y el VH-60N White Hawk, que originalmente debían ser retirados hace tres años. Un plan de aviación del Cuerpo de Marines publicado en febrero indica que se espera que el Sea King permanezca en servicio al menos hasta 2026, y el White Hawk hasta 2030.
Al ser consultado por el Post sobre el estado de los nuevos helicópteros, el Cuerpo de Marines declaró que el VH-92A «continúa prestando apoyo en los traslados administrativos del Presidente fuera de la Región de la Capital Nacional».
El Cuerpo también afirmó que garantizará que su escuadrón Marine One cuente con los recursos necesarios para llevar a cabo todas las misiones requeridas. Remitió todas las preguntas sobre la posibilidad de construir un helipuerto a la Casa Blanca. La Casa Blanca no respondió a las preguntas sobre el posible helipuerto.