Viceministro Alejandro Barrantes seguirá como enlace entre Casa Presidencial y diputados oficialistas
La continuidad en el manejo en las relaciones entre el Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa se ha convertido en una de las principales herramientas del Gobierno para ordenar el arranque del nuevo periodo.
La presidenta Laura Fernández decidió mantener en el cargo al viceministro de Asuntos Parlamentarios, Alejandro Barrantes, quien fue su mano derecha cuando en la administración anterior se desempeñó como ministra de la Presidencia.
El jerarca también quedó con la responsabilidad de convertirse en el principal enlace entre Zapote y Cuesta de Moras cuando Fernández renunció al Poder Ejecutivo, para participar en la contienda electoral.
“Evitamos perder tiempo. La gente quiere resultados ya”, afirmó Barrantes sobre su continuidad en el puesto.
Su presencia es una constante en el lobby del plenario legislativo. De lunes a jueves, al ser las 3 p. m. y con el inicio de las sesiones, es normal verlo sentado en uno de los sillones o conversando en algún rincón con los diputados oficialistas de Pueblo Soberano (PPSO).
“Yo siempre estoy aquí todos los días en el lobby del plenario, dispuesto a conversar con los diputados y tratar de construir acuerdos”, indicó en una breve entrevista con La Nación.
Barrantes asegura que el expresidente Rodrigo Chaves, actual ministro de la Presidencia, “está involucrado al 100%, él está enterado absolutamente de toda acción y movimiento que ocurre en esta Asamblea”.
El viceministro aseguró que coordina “detalladamente todos los días” con Chaves, pese a que aún no se ha presentado al Congreso desde el pasado 8 de mayo.
“El pueblo costarricense también tiene que entender que al tener el sombrero de ministro de Hacienda, tendrá que encargarse de otras cuestiones. Pero don Rodrigo vendrá acá con el espíritu de llegar a soluciones, no a discutir eternamente, sino a sentarse con los diputados en el momento oportuno para negociar y construir”, alegó.
Sus funciones con la fracción oficialista
La permanencia del viceministro también le otorga una ventaja operativa: un conocimiento acumulado de los expedientes legislativos, su historial de cambios y las negociaciones previas que han marcado su avance o estancamiento.
Ese manejo del proceso se vuelve especialmente relevante en un Congreso donde la bancada oficialista, aunque es la más numerosa con 31 diputados, está compuesta en su mayoría por legisladores sin experiencia parlamentaria.
A ello se suma que el periodo arrancó bajo sesiones extraordinarias, en las que el Ejecutivo controla la agenda legislativa, lo que incrementa la presión desde Casa Presidencial por traducir ese control en resultados concretos y destrabar iniciativas que ya habían sido priorizadas en el periodo anterior.
“Es una relación de acompañamiento, pero esto no se trata de imposiciones, es un asunto de que son 31 diputados que están completamente convencidos del proyecto político que tiene este gobierno y ellos voluntariamente, de su propia interiorización, consideran oportuno apoyar la agenda que ha planteado el Poder Ejecutivo, el cual, a su vez, en ese mismo espíritu, apoya la agenda legislativa que ellos plantean”, declaró.
La relación con el nuevo Congreso
Sobre el inicio de la nueva Asamblea Legislativa, Barrantes sostiene que ha existido una disposición generalizada por parte de las cincos fracciones políticas para construir acuerdos.
Ese ambiente permitió que durante los primeros días de la semana se lograra aprobar en segundo debate proyectos sin mayor fricción, como ocurrió con el crédito para financiar las líneas 1 y 2 del tren rápido de pasajeros, que recibió un aval unánime del Congreso.
La actitud constructiva, tanto del oficialismo como de la oposición, también permitió el avance del proyecto de reforma a la Ley Orgánica de Japdeva, para la construcción de la marina de Limón.
Los legisladores aprobaron una moción de texto sustitutivo impulsada por el Frente Amplio (FA), que contó con el beneplácito la bancada oficialista de Pueblo Soberano (PPSO).
El acuerdo fue construido, primero, por las cuatro fracciones del bloque opositor, intregado por el FA, Liberación Nacional (PLN), Unidad Social Cristiana (PUSC) y Coalición Agenda Ciudadana (CAC). Posteriormente, se logró el apoyo del partido de gobierno.
El viceministro asegura que el respaldo a estas iniciativas responde a criterios técnicos, incluso si provienen de actores con los que el gobierno anterior tuvo una relación tensa. “Si las propuestas son razonables, independientemente de quién vengan, nosotros siempre estaremos abiertos a escucharlas”, afirmó.
Sin embargo, también dejó claro que el Ejecutivo busca evitar negociaciones prolongadas sin resultados. “No vamos a estar haciendo diálogos infructuosos de café y galletas”, añadió.