Porcuna y Aldeaquemada, las aldeas galas de Ciudadanos que explican el traspaso de sus votantes al PP
En las elecciones que se celebraron ayer en Andalucía se produjo un fenómeno bastante nítido, entre otros: el PP de Juanma Moreno fue capaz de absorber el voto que en 2022 había ido a parar a Ciudadanos. Esa fue una de las claves que logró que ayer Moreno aumentara el número de votos que había recibido, aunque no le sirvió para retener la mayoría absoluta por culpa del crecimiento de Adelante Andalucía.
Este fenómeno de absorción del voto de Ciudadanos por parte del PP se puede ejemplificar perfectamente con lo que sucedió en los municipios de Porcuna y Aldeaquemada, ambos ubicados en la provincia de Jaén. En las elecciones de 2022, fueron las únicas localidades en las que el partido naranja fue el más votado. Ayer, que Ciudadanos ni se presentó a las elecciones, se pasaron de forma incontestable al PP.
Porcuna, un municipio que apenas llega a los 6.000 habitantes, fue el lugar en el que Ciudadanos recibió más apoyo en las pasadas elecciones autonómicas. Es un lugar en el que el partido naranja gobierna todavía hoy y en 2022 le votaron el 33% de los electores, un tercio de los que participaron en los comicios.
Además, el PSOE fue la segunda fuerza más votada, con el 25,57%, aunque hubo una especie de empate técnico con el PP, que obtuvo el 25,16%. Vox, el cuarto, con el 7,81% de los apoyos.
Ayer, en Porcuna, la derecha creció notablemente, beneficiándose especialmente el PP. Los populares pasaron al 39,54% del voto y Vox se disparó al 12,17%. El PSOE también creció, al 32,51%.
En Aldeaquemada el ejemplo fue todavía más paradigmático. En 2022, Ciudadanos fue el partido más votado con el 29,78%, seguido del PSOE, con el 24,11%. El PP quedó en tercera posición, con el 20,21%, y Vox en cuarta, con el 19,85%. Este domingo, sin embargo, el PP se disparó y pasó al 53,74% del voto, más de la mitad de aquellos que participaron en las elecciones. El PSOE se quedó prácticamente igual, con una diferencia de sólo unas décimas, y Vox cayó al 14%.
Los datos registrados en ambos municipios demuestran que la desaparición electoral de Ciudadanos ha estado sirviendo para alimentar notablemente al PP. Es algo que ya se había dado en otros comicios, como en Castilla y León, y que queda patente cada vez que se abren las urnas.