Sánchez asemeja el dolor del trabajo infantil al de las redes sociales en su cruzada contra los "tecnoligarcas"
"Están equivocados". Con expresiones de esta índole el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asemejado el dolor de los niños que trabajan en "condiciones laborales terribles" en las minas y fábricas del siglo XIX con las consecuencias que sufren los jóvenes ante el impacto de las redes sociales. El objetivo del artículo de opinión del líder de los socialistas es aumentar su cruzada contra los dueños de X, Elon Musk, y de Telegram, Pavel Durov, bautizados como "tecnoligarcas" que ponen en peligro la estabilidad democrática.
Publicado por el 'Financial Times' en el día de ayer, coincidiendo con la reunión con el presidente de Brasil, Lula da Silva, con el jefe del Ejecutivo en Barcelona, apunta a las enfermedades y la desnutrición agravada. "Ser un niño en aquella época era duro. Las enfermedades y la desnutrición se agravaban por las terribles condiciones laborales en los campos, minas y fábricas", señala tras introducir el artículo con una fotografía de Lewis Hine de un infante explotado que se infiltró en una fábrica de algodón en Vermont.
A colación de su tensión con Trump y con un cierto paralelismo de su posición, ensalza la lucha de "algunos líderes progresistas" frente a los empresarios que rechazaron las pruebas aportadas por considerarlas "inconclusas". "Algunos incluso afirmaron que prohibir el trabajo infantil vulneraba los derechos fundamentales de los niños porque el Estado no podía negarles la libertad de trabajar... La historia no ha sido amable con estos argumentos", señala el líder de los socialistas en el artículo bautizado como "Por qué debemos proteger a nuestros hijos de las redes sociales", en su traducción al castellano.
Recordando las críticas sobre la propuesta del Gobierno para vetar las redes sociales a los menores de 16 años, recalca la importancia de "proteger a los niños" frente a la "tecnocasta" que comanda los mensajes en las plataformas virtuales. "Algunos podrían argumentar que el daño que sufrieron los niños en las fábricas no tiene nada que ver con el daño que sufren en el espacio digital. Pero están equivocados", reza la columna presentada en el tabloide británico con el problema de la pornografía en los menores de edad, acrecentado con el lanzamiento de Grok, inteligencia artificial de X. El mensaje ha sido publicitado en sus redes.
Sánchez replica su ofensiva contra las herramientas digitales
En la obra publicada en 1949, del periodista británico que apoyó al POUM, alineados con Leon Trotsky, se esboza una distopía en la que los ciudadanos se encuentran controlados por un ojo. La visión del ojo y el control con un "sesgo" se relacionan con la creación de Hodio.
En el letargo de marzo se produjo un nuevo paso. Desde la Moncloa, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció la creación de HODIO, una herramienta destinada a medir de forma sistemática la presencia, evolución y alcance del discurso de odio en las plataformas digitales. Con esta iniciativa se promovió un elemento de presión política y regulatoria sobre las compañías tecnológicas. El objetivo; certificar un nuevo capítulo de la "guerra" entre Sánchez y Musk.
Sin novedades sobre su instauración y los primeros resultados, Sánchez se comulga con los líderes progresistas para reforzar su papel como líder de la resistencia europea contra su homólogo, el republicano Donald Trump.