Lo que revelan tus pesadillas de ti: la ciencia descubre que sentir temor al dormir podría ayudarte a gestionar mejor tus emociones
Despertarse con el recuerdo de un sueño inquietante nunca es agradable, pero un nuevo estudio sugiere que sentir miedo mientras soñamos podría tener un efecto positivo a largo plazo. Investigadores de la Universidad de Kansas han analizado más de 500 informes de sueños y concluyen que las emociones nocturnas podrían estar relacionadas con la forma en que regulamos nuestras emociones durante el día.
El investigador Garrett Baber, autor principal del estudio, explica que los sueños funcionan como un entorno seguro donde experimentar emociones intensas sin riesgo real. En ese espacio protegido, el miedo podría actuar como una forma de exposición emocional, similar a la terapia utilizada para tratar fobias o ansiedad.
El análisis reveló dos patrones distintos. A corto plazo, quienes experimentaban más miedo en sus sueños tendían a despertarse con peor humor. Sin embargo, a nivel individual, las personas que en su vida diaria utilizan estrategias de regulación emocional más adaptativas —como la aceptación en lugar de la supresión— mostraban niveles más altos de miedo en sus sueños. Esto sugiere que el miedo onírico podría estar vinculado a una mayor capacidad para gestionar emociones complejas.
No confundir miedo con pesadillas
Los investigadores subrayan que sentir miedo en un sueño no es lo mismo que tener una pesadilla, que se define como un sueño tan perturbador que despierta a la persona. Las pesadillas crónicas sí están asociadas a problemas de salud mental y física, mientras que el miedo moderado dentro de un sueño normal podría tener un papel regulador.
El estudio también encontró que quienes experimentaban alegría junto al miedo dentro del mismo sueño tenían menos probabilidades de despertar con mal humor. Esta mezcla emocional —llamada “complejidad afectiva”— podría actuar como un amortiguador psicológico.
Por qué soñamos lo que soñamos: teorías más amplias
Aunque el propósito exacto de los sueños sigue siendo un misterio, otras investigaciones apuntan a que podrían ayudar a regular emociones, procesar recuerdos, resolver problemas o simular amenazas para prepararnos ante situaciones reales. La psicóloga Deirdre Barrett, de Harvard, recuerda que no existe una única teoría válida: los sueños podrían cumplir varias funciones simultáneas.
Estudios previos han relacionado ciertos contenidos oníricos con emociones o preocupaciones habituales: caer con sensación de pérdida de control, ser perseguido con ansiedad o estrés, perder dientes con preocupación por la comunicación o la imagen y estar desnudo en público con vulnerabilidad o autoexposición. Estas interpretaciones no son universales, pero reflejan patrones psicológicos frecuentes.