Jordan Peterson: "Trátate a ti mismo como si fueras alguien del que eres responsable de cuidar"
Ni es difícil pensar en alguna persona conocida que, a pesar de 'desvivirse' y esforzarse al máximo por proteger a sus seres queridos, sorprendentemente es muy descuidada consigo misma. Esta mezcla de dedicación a los demás y falta de autocuidado es típica de individuos dadivosos, aunque en ocasiones puede jugarles malas pasadas. Y es que la popular locución "si quieres que te quieran, primero debes quererte tú" no está muy lejos de esta verdad.
Hay quien, por falta de autoestima o una sobre exigencia en sus tareas para con las personas que les rodean, se desatienden a sí mismas, lo que a la larga puede repercutir negativamente en su relación con los demás. Es fácil atribuir esta imagen con la del padre o madre atento, que cuida y atiende incansablemente, pero nunca 'encuentra tiempo' para acudir a una revisión médica o tomarse unos días de descanso.
En los últimos años ha ganado el psicólogo, escritor y profesor universitario canadiense Jordan B. Peterson. Es conocido por ser sus críticas culturales, especialmente en materia de política, religión e ideología. Su libro más famoso es '12 reglas para la vivir', que se convirtió en un éxito de ventas mundial. Este bestseller de autoayuda y filosofía práctica que busca ayudar a las personas a encontrar un equilibrio en sus vidas.
La regla número 2 de este libro es una de las más conocidas, y está relacionada con esta cuestión: "Trátate a ti mismo como si fueras alguien del que eres responsable de cuidar". Peterson reflexionaba y aconsejaba así a las personas que se tratan a sí mismas con una mezcla de negligencia y dureza que jamás aplicarían a alguien a quien quieren.
¿Qué quería decir Jordan Peterson con "Trátate a ti mismo como si fueras alguien del que eres responsable de cuidar"?
Con este consejo, el psicólogo clínico propone que las personas que se sientes de esta manera cambien su relación con ellos mismos. Así, a quien le sea costoso dedicarse tiempo y cuidados (o encuentre toda clase de escusas para justificar sus fallos o malos hábitos), debería intentar verse como la persona responsable de guiarse en la vida. Es una especie de separación en dos roles: quien necesita cuidado y quien lo proporciona.
De esta forma deberían atender a esa 'persona' interior que necesita guía, dirección o cuidado, y puede que les resulte más sencillo llevarlo a cabo si practican esta división imaginaria en su mente. Como Peterson pone de ejemplo en su libro, deberíamos pensar en una persona cercana a nosotros que se encuentre enferma y necesitase medicación, algo que si ocurre seguro que le insistiríamos. Sin embargo, en ocasiones posponemos o ignoramos este cuidado necesario con nosotros mismos.
Para llevar una vida más responsable y recta, el escritor propone dejar de caer en esta contradicción, tomando esta dejadez como una especie de 'falta de respeto' hacia uno mismo. No se trata de una autoestima inflamada, sino de algo más simple: no dejarse caer en hábitos de te perjudican, del mismo modo que no se dejaría fallar así a un ser querido. Cuidarse a uno mismo no es permitirse todo cuanto se desea, sino todo contrario, significa disciplina y límites.