La Guardia Civil alerta a los ganaderos por lo que está pasando en el campo: "Son traicioneros..."
Con la llegada de la primavera, el aumento de las temperaturas y las rachas de viento se convierten en dos factores que potencian la proliferación de incendios, como ha querido recordar la Guardia Civil. En los primeros meses de 2026, Cantabria ya ha contabilizado 649 incendios forestales, en los cuales ha ardido más de 10.000 hectáreas, superando las cifras registradas en los mismos meses del año anterior.
El Principado de Asturias tuvo que activar el Plan de incendios forestales la semana pasada, al registrar 31 fuegos en 14 concejos diferentes. Por su parte, en Galicia ya han ardido 750 hectáreas. En total, se han quemado en España 12.946,66 hectáreas hasta el 31 de marzo de 2026, es decir, 2,2 veces más de los fuegos registrados en los primeros meses de 2025. Ante esta situación, la Junta de Galicia ha aprobado un aumento del 18% en el presupuesto del plan de prevención contra incendios forestales, destinando un total de 213 millones de euros, mientras las negociaciones del Gobierno de Cantabria continúan bloqueadas, informa "Europa Press".
Por ello, la Guardia Civil ha querido lanzar una advertencia a los agricultores para preservar la seguridad y biodiversidad de los campos, "los vientos de primavera son traicioneros. Consulta siempre la autorización de quemas de rastrojos y NO enciendas fuego si hay alerta por el viento". Este mensaje responde ante una práctica bastante habitual entre los ganaderos de la zona, quienes con la llegada de las primeras subidas de temperatura provocan pequeños incendios para clarear el monte y deshacerse de los matorrales que han crecido durante el invierno.
Para realizar este tipo de quemas es necesario contar con la autorización de la comunidad autónoma
Esta práctica tiene el objetivo de potenciar el crecimiento de la hierba para que los rebaños puedan pastar. Sin embargo, estos pequeños fuegos pueden descontrolarse fácilmente debido a las fuertes rachas de viento características de los meses de primavera. Otros factores que potencian la capacidad de estos incendios es la despoblación y el envejecimiento que caracterizan las zonas rurales. Ya que muchas de las personas que llevan a cabo las quemas suelen ser personas mayores que, a pesar de sus conocimientos, no pueden controlar un fuego una vez se descontrole.
En respuesta a esta problemática, los gobiernos diferentes comunidades autónomas optaron por imponer la necesidad de autorizaciones para poder llevar a cabo este tipo de quemas. Asimismo, la Guardia Civil recuerda la importancia de tener en cuenta las recomendaciones de cada comunidad y evitar encender fuegos siempre que haya una alerta por viento activa, así como la necesidad de contar con una autorización para ello.
En 2025, ardieron 350.000 hectáreas y el CSIF teme que la situación empeore
Un recordatorio fruto de las preocupantes cifras alcanzadas en los primeros meses del año y ante la posibilidad de que esta situación empeore con la llegada del verano. Según la sede española del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), el 95% de los incendios se deben a causas humanas. Dentro de este porcentaje, un 55% fueron provocados y un 23% fruto de negligencias humanas y accidentes. En total, en 2025 ardieron casi 350.000 hectáreas, siendo el peor año del siglo en este tipo de catástrofes. Además, el mes en el que más terreno ardió fue agosto.
Por ello, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha instado a las comunidades autónomas a activar "planes inmediatos de refuerzo" para evitar superar las cifras alcanzadas en el pasado ejercicio. Además, denuncian la falta de personal en los equipos forestales, una notable falta de coordinación entre las diferentes administraciones y una grave necesidad de realizar limpiezas en los montes y campos para evitar la presencia de material natural altamente inflamable, como la pelusa desprendida por los chopos, fibras vegetales secas o materiales leñosos . Por lo que si esta falta de medios y preparación continúa, en agosto podría