El millonario populista Andrej Babis gana las elecciones en República Checa
La populista Alianza de Ciudadanos Descontentos, del millonario Andrej Babis, ganó hoy las elecciones en la República Checa con el 32 % de los votos, seguido del SPD, una formación xenófoba y antieuropeísta, según datos provisionales de la Oficina Estadística Checa.
El recuento del 39 % de los votos confirma para Babis, que está siendo investigado por supuesto uso fraudulento de fondos europeos, las previsiones de los sondeos y logra 13 puntos más que en sus estreno electoral de 2013.
Por su parte, el discurso anti gitano, anti musulmán y anti inmigrantes del SPD ha atraído al 11,5 por ciento de los votantes en República Checa, un país sin apenas inmigración.
Los casi 15.000 colegios electorales de la República Checa cerraron hoy sus puertas a las 14.00 horas (12.00 GMT) en la segunda y definitiva jornada de las elecciones parlamentarias que se espera gane el millonario populista Andrej Babis, investigado por uso fraudulento de fondos de la UE.
ANO ha gobernado los últimos cuatro años con el CSSD y los democristianos de la KDU.
Babis se presenta como un político antisistema que promete luchar contra la corrupción que achaca a un sistema clientelista de la política "tradicional".
El magnate, que es el segundo hombre más rico del país y controla dos importantes diarios y emisoras de radio, se opone a la política de reubicación de refugiados aprobada por la Unión Europea y también a que la República Checa asuma el euro como moneda.
Aunque el rechazo a las cuotas de refugiados establecidas por la UE y al euro es compartida por casi todos los partidos, desde la CSSD se ha lanzado un mensaje más europeísta.
Bohuslav Sobotka, el saliente primer ministro socialdemócrata, aseguró ayer que la pertenencia a la UE ha sido muy beneficiosa para la República Checa y que es necesario que el grupo comunitario se mantenga unido.
La inmigración ha sido uno de los temas estrellas de la campaña, pese a que el país apenas se ha visto afectado por la oleada migratoria desde Asia y Oriente Medio de los últimos dos años.
Aunque la República Checa sólo ha recibido a 12 de los 2.691 refugiados de la cuota que le asignó Bruselas, los datos del último eurobarómetro muestran que la inmigración es el segundo asunto que más preocupa a los checos, por detrás del aumento de los precios.
El ejemplo más destacado de esta retórica es el partido xenófobo SDP, que podría obtener hasta el 6,5 % de los votos con su dialéctica antigitana, antimusulmana y partidario de retirar al país de la UE.
Se espera que la participación en las elecciones supere el 59,5 % de hace cuatro años. A las 11.00, cuatro horas antes del cierre de los colegios, ya habían depositado su voto el 50 por ciento de los ocho millones de checos con derecho a voto.
Efe