10 apuntes para disfrutar de Formentera
Tan sólo doce millas de navegación separan los puertos de Ibiza y Formentera, una frontera que ha marcado la diferencia de carácter entre las dos islas Pitiusas. La menor de las Baleares presume de arenales vírgenes, aguas turquesas, ritmos tranquilos y reducidas dimensiones, un verdadero refugio estival que enamora a primera vista. Te damos una decena de pistas por si te animas a descubrir nuestro paraíso más cercano.
1. El paseo. Casi una veintena de rutas verdes recorren la isla sin apenas pendientes y con recorridos accesibles para todos. Una de las favoritas entre los ciclistas es la que conduce desde Sant Ferrán a La Mola (26 kilómetros ida y vuelta), mientras que el corto Camí de Ses Illetes es de los más transitados a pie.
2. La puesta de sol. Las playas de Migjorn e Illetes no se vacían al caer el sol, más bien al contrario. Beso Beach, Blue Bar, El Pirata Bus o 10.7 son algunos de los chiringuitos más populares para disfrutar del atardecer. El Mirador, en la subida hacia El Pilar de la Mola, y el faro del Cap de Barbaria son otros de los rincones a los que acudir para disfrutar de las últimas luces del día.
3. El souvenir. Las tardes del miércoles y el domingo se organiza en El Pilar de la Mola un mercado de artesanía donde no se encuentra nada hecho en China. Todo lo que se vende en sus puestos es original y ha sido realizado por el artesano del puesto.
4. La paella. Una de las mejores direcciones donde disfrutar de una buena paella marinera es Can Rafalet, un restaurante de los de toda la vida que pertenece al hostal del mismo nombre situado en Es Caló. Es un local muy popular entre los isleños y su terraza al borde del mar es muy agradable.
5. La playa. Cuando uno piensa en Formentera inmediatamente le viene a la cabeza la imagen de sus playas vírgenes de fina arena y aguas color turquesa. De la buena conservación de las mismas tienen mérito los propios formanterenses, pero su belleza se debe a la posidonia, una planta marina que oxigena las aguas y protege a la costa de la erosión del oleaje. La playa de Illetes es la más conocida de la isla, aunque los locales se dejan ver más por la de Migjorn.