Vea el impactante accidente en que al presidente del ciclismo lo golpea un carro: ‘El casco me salvó’ (video)
Óscar Ávila sabe que volvió a nacer este martes 27 de octubre. El presidente de la Federación Costarricense de Ciclismo (Fecoci) cuenta que cada vez que ve el video del accidente que sufrió hace unas horas, se siente muy impactado. Y no es para menos, porque esas imágenes impresionan.
El jerarca de los pedales ticos contó a La Nación que lo principal en este momento es que está “golpeadillo pero bien” y narró todo lo ocurrido.
“Lastimosamente, cuando salí a entrenar y venía por San Antonio de Escazú, un señor dice que no me vio y se cruzó de lado a lado a meterse a un supermercado. Pegué de frente, salí volando, pegué en el parabrisas y gracias a Dios solo golpeado, raspado, una raya más para el tigre, a seguir para adelante y no pasa nada”, apuntó Óscar Ávila.
Con el gran susto que le pasó, como amante del deporte y como jerarca del ciclismo costarricense hace un llamado a la prudencia y al respeto a las vías públicas, pues hay muchas personas que salen en bici a hacer deporte, a trabajar y que tienen familias que los esperan en sus hogares.
“Hago un llamado para que todos tengamos mucha prudencia y también un llamado a usar los cascos de seguridad, que si no hubiera sido por el casco, creo que no estaría contando el cuento. El casco me salvó la vida, ya que el parabrisas lo exploté completamente con el casco y no tuve ninguna lesión, mucho menos en la cabeza”, afirmó.
Según él, este accidente invita a recapacitar, a tener mucho más cuidado y respeto a los seres humanos.
En bicicleta de ruta no había tenido un susto; pero en la de montaña sí, pues es amante del deporte extremo, tuvo enduro o downhill, donde haya que brincar.
“Me he caído duro, pero tan impresionante creo que no. Yo veo el video y impresiono muchísimo; pero también corrí muchos años motocross, fueron 25 años en motocross y sí me he quebrado.
”Creo que eso también me ayudó mucho en la forma de caer, me imagino, y de cómo acomodar el cuerpo, ya eso es un instinto y memoria muscular, creo yo”, concluyó Óscar Ávila.