Diputado Antonio Trejos habló en plenario sobre el posible recorte al CRFIC: ‘Es perder inversión, empleo y actividad económica’
El posible recorte al presupuesto del Costa Rica Festival Internacional de Cine (CRFIC) ha levantado las voces de varias personalidades ticas, que, alarmadas, afirman que si se ejecutara dicho planteamiento, sería un golpe durísimo a la industria fílmica local, así como a “la memoria y las historias del pueblo”.
El ministro de Cultura y Juventud, Jorge Rodríguez Vives, plantearía un recorte del 71,71% del CRFIC, uno de los más destacados eventos cinematográficos de Centroamérica y el principal del país.
“En cuanto al presupuesto destinado para la 15.ª edición del Festival Internacional de Cine, correspondiente al año 2027, se ha contemplado un monto total de ¢45.000.000,00 para su realización”, consigna el ministro en el oficio MCJ-DM-797-2026, dirigido al despacho del diputado Antonio Trejos Mazariegos (Frente Amplio).
Ese monto de ¢45 millones es 71,71% menos de los ¢159 millones destinados en la edición de 2026, realizada a lo largo de este año en sedes fuera de la GAM y en julio en San José, según información consignada en el mismo documento.
El jerarca brindó la información en dicha carta del 11 de setiembre, remitida al legislador tras consultas por el presupuesto de Cultura, incluido en el anteproyecto enviado a la Asamblea Legislativa.
Este lunes 21 de setiembre, en la sesión ordinaria de Plenario en la Asamblea Legislativa, Trejos habló con los otros diputados sobre el tema.
“Se dice que el cine es la mirada de un país, pero es mucho más que eso. El cine es sus oídos, su memoria y las historias de su pueblo. Y entonces hablemos de hechos y hablemos de prioridades. Mientras el Ministerio de Presidencia pretende aumentarse casi ¢2.000 millones, es decir, un 16,8% de aumento, de golpe al Ministerio de Cultura con el nuevo presupuesto le quieren quitar de golpe ¢1.700 millones”, expresó el congresista.
Según Trejos, en Casa Presidencial se habla de inversiones para comprar cámaras, equipos de transmisión, estaciones de edición, vehículos, un dron y hasta el pago para creadores de contenido (tiktokers).
Además, afirmó que plantean contratar nueve asesores nuevos por un total de ¢150 millones anuales para el viceministro de Asuntos Parlamentarios. “En declaraciones de él, para ayudarle a trabajar a los diputados de Gobierno”, agregó.
En forma especial, Trejos se refirió al recorte que se haría al Centro de Cine (¢823 millones) y al CRFIC.
Trejos explicó que el desarrollo del festival de cine genera empleo a actores y directores, pero también a técnicos, sonidistas, diseñadores, contadores y transportistas. Además, aporta a reactivar los sectores de la construcción, alimentación, hospedaje y pequeños negocios en las comunidades donde se realiza.
“Recortar el cine, por lo tanto, no es ahorrar, es perder inversión, es perder empleo y actividad económica; eso es lo que hace el presupuesto de Cultura. Pero el golpe no termina ahí, no termina en el cine”, dijo Trejos, agregando que el recorte también afectaría el Sistema Nacional de Bibliotecas, Patrimonio Cultural, Archivo Nacional, el Sistema Nacional de Educación Musical (Sinem), Teatro Nacional y Teatro Popular Melico Salazar.
“Nuestra propuesta es clara, compañeros: eliminemos esas nueve plazas, reduzcamos el gasto en propaganda y reorientemos esos colones a la cultura para generar empleo y generar oportunidades. Porque un gobierno puede comprar todas las cámaras que quiera, puede comprar la buena voluntad de los tiktokers, pero a un país que se deja sin contar sus propias historias termina perdiendo también su memoria”, aseveró.
Preocupación en el sector
Sobre este tema, los cineastas Valentina Maurel y Hernán Jiménez manifestaron su preocupación.
“Para mí es muy irónico que, justo al estar presentando mi película (Siempre soy tu animal materno) este fin de semana en San Sebastián, que es la película inaugural de mi sección y después de haber estado en Cannes, enterarme de que el ministro propone un presupuesto que desmantela las condiciones para que exista un cine nacional y que fragiliza todas las instituciones culturales”, aseveró la cineasta.
“Es como ser un atleta compitiendo en las Olimpiadas, representando a un país que decidió desfinanciarme las tenis (...). Da tristeza, da cólera porque para mí eso es privar al país de su oportunidad de brillar en el mundo”, añadió.
Por su parte, Jiménez, quien recientemente estrenó con éxito Abril no solo en nuestro país en el CRFIC, sino también en Estados Unidos, reflexionó sobre el posible recorte a Cultura.
“Yo, más que nadie, estoy consciente de que defender un presupuesto cultural es una tarea de comunicación muy difícil, porque los beneficios que la cultura le trae a un país son muy abstractos, son difíciles de enumerar, no caben necesariamente, o por lo menos no de forma nítida, en una hoja de Excel”, inició el cineasta.
A partir de ese análisis, Jiménez explicó por qué considera importante que las autoridades reconsideren los recortes planteados para el sector cultural.
“Yo hago un llamado respetuoso, pero absolutamente vehemente, a las autoridades que están tratando de justificar un recorte que se va a traer abajo programas fundamentales para la cultura, ya de por sí empobrecida, de nuestro país, que se lo piensen. De todo corazón, que estamos por entrar en una etapa de la humanidad en donde el amor es lo único que nos va a salvar”, manifestó.