Ni aventureros ni nocturnos: así son los gatos españoles
¿Cómo son realmente nuestros gatos? ¿Qué hacen cuando no estamos con ellos? ¿Tienen características diferentes según el país donde viven? A todas esas preguntas ha intentado dar respuesta un estudio de Weenect que ha monitorizado mediante GPS a 952 gatos de diez países —nueve europeos y Estados Unidos— durante cuatro semanas.
Y la respuesta deja un retrato bastante claro de los gatos españoles: son animales tranquilos, hogareños y poco aficionados a las grandes aventuras. De hecho, son los felinos que menos veces salen al exterior de todos los países analizados, con una media de 1,03 salidas al día, muy lejos de las 3,12 de los gatos alemanes o las 2,43 de los suizos. También son los que menos distancia recorren: apenas 547 metros diarios de media.
Según los datos del estudio, los gatos españoles pasan el 93,9 % de su tiempo en casa, solo por detrás de los Países Bajos, con un 95,7 %, y Reino Unido, con un 94,2 %. Un dato especialmente llamativo si se tiene en cuenta que la mayoría de los animales monitorizados vivían en zonas suburbanas, donde, en principio, podrían disponer de territorios más amplios.
La compañía señala que esta tendencia no significa que los gatos españoles tengan menos espacio para explorar. Al contrario, su comportamiento parece responder a una preferencia por moverse dentro de un área conocida y recorrer distancias más cortas. El territorio medio utilizado por estos animales alcanza los 12.024 metros cuadrados, una superficie que sitúa a España en una posición intermedia entre los diez países analizados.
El estudio, elaborado a partir de unos 24.000 registros diarios de movimientos, también permite observar diferencias entre machos y hembras. Y en este caso, el sexo parece tener más influencia que la esterilización. Los machos no esterilizados recorren un 10 % más de distancia que los esterilizados, mientras que estos últimos se desplazan un 59 % más que las hembras esterilizadas y salen al exterior el doble de veces cada día.
También cambia el tamaño del territorio. Las hembras se mueven en un área media de 10.700 metros cuadrados, mientras que los machos alcanzan los 20.000. Sin embargo, unos y otros comparten una rutina parecida: salir, explorar el territorio y regresar a casa. Una especie de aventura diaria en la que el destino final está donde empezó el viaje: su propio hogar.
La noche tampoco parece despertar especialmente el espíritu explorador de los gatos españoles. El 67,8 % de los felinos analizados salió al exterior al menos una vez cada noche durante el periodo de estudio, frente al 74 % de media registrado en el conjunto de países. Estados Unidos encabeza esta clasificación: allí, el cien por cien de los gatos monitorizados realizó al menos una salida nocturna.
Estereotipos que son ciertos
Los resultados apuntan a que la actividad de los gatos no depende únicamente de su instinto. El entorno en el que viven y la libertad que les conceden sus propietarios también parecen influir en sus hábitos. En España, por tanto, el estereotipo del gato que prefiere el sofá, la tranquilidad y un territorio perfectamente conocido parece tener bastante de cierto.
Y aunque cada animal tiene su propia personalidad, los datos dibujan una curiosa fotografía de nuestros compañeros felinos: cuando tienen la posibilidad de salir, muchos prefieren no alejarse demasiado. Para ellos, quizá la mejor aventura no consista en recorrer kilómetros, sino en regresar cuanto antes al lugar que consideran su refugio.
Un comportamiento que convierte al gato español en un animal ligado a su hogar y demuestra que, entre los felinos, no siempre hace falta irse muy lejos para sentirse dueño de un territorio.