El Ejército intensifica su presencia en Ceuta: más de 150 militares de Canarias refuerzan el despliegue ante la crisis migratoria
El Ministerio de Defensa ha aprobado el desplazamiento de más de 150 militares procedentes de Canarias a Ceuta, en plena crisis migratoria y con un dispositivo de seguridad que continúa ampliándose desde el pasado 30 de julio.
El objetivo es reforzar las capacidades del Ejército de Tierra y apoyar a las unidades ya desplegadas en la ciudad autónoma, que mantienen un esfuerzo sostenido para garantizar la estabilidad en los puntos más sensibles.
El traslado, autorizado por el Gobierno, implica la incorporación de nuevas unidades del Mando de Canarias, que se sumarán a los servicios del contingente actualmente operativo en Ceuta.
Según fuentes del Estado Mayor de la Defensa (EMAD), las Fuerzas Armadas “continúan brindando apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en distintos puntos de la ciudad autónoma”, en un contexto marcado por la presión migratoria y la necesidad de reforzar la vigilancia terrestre y marítima.
Refuerzo operativo en un escenario de máxima presión
La llegada de los militares canarios permitirá ampliar la capacidad de respuesta del Ejército en tareas de vigilancia, control de accesos, apoyo logístico y presencia disuasoria en áreas críticas.
El despliegue se integra en el marco de los servicios extraordinarios activados por Defensa, que buscan garantizar una cobertura operativa constante mientras se mantiene la coordinación con Policía Nacional y Guardia Civil.
Las unidades enviadas desde Canarias aportan personal especializado en maniobra, apoyo al combate y sostenimiento, reforzando la estructura del contingente que opera en Ceuta desde el inicio de la crisis.
El incremento de efectivos responde a la necesidad de asegurar una presencia militar robusta en la ciudad autónoma, donde la presión migratoria ha obligado a activar recursos adicionales durante las últimas semanas.
Un dispositivo que no deja de crecer
El refuerzo aprobado por Defensa se suma a los despliegues previos realizados desde finales de julio, cuando se activaron unidades adicionales para apoyar la gestión de la situación en Ceuta.
La presencia militar se ha convertido en un elemento clave para garantizar la estabilidad y apoyar a las fuerzas policiales en un escenario que exige vigilancia constante, capacidad de reacción y medios suficientes para afrontar cualquier contingencia.
El Gobierno mantiene abierta la posibilidad de nuevos refuerzos si la situación lo requiere, mientras EMAD subraya que la prioridad es asegurar la protección de la población y la integridad de la frontera.