El consejo de Walt Disney sobre la importancia de los seres queridos: "Un hombre nunca debe descuidar a su familia por los negocios"
Walt Disney es recordado por ser una de las figuras más importantes de la historia de cinematografía, un hombre que levantó un imperio del séptimo arte. Sin embargo, y a pesar de haber logrado ser un reconocido empresario de éxito, sus valores familiares siempre estuvieron por delante de cualquier otra meta en la vida. De hecho, una de sus frases célebres más recordadas es precisamente "Un hombre nunca debe descuidar a su familia por los negocios".
Esta cita, que aparece recogida en numerosas recopilaciones de frases de Disney, no tiene una fuente primaria conocida. En cambio, encaja muy bien con la forma en la que Walt Disney quería ser recordado. Siempre procuró separar el trabajo de la vida familiar y, según se cuenta, a pesar de dirigir uno de los estudios más importantes de Hollywood rara vez llevaba trabajo a casa.
Junto a su esposa Lillian intentó que sus hijas, Diane y Sharon, crecieran con una vida lo más normal posible. Le encantaba aprovechar los pequeños momentos de los que disponía para pasar tiempo con ellas, como acompañarlas al colegio o exprimir al máximo los fines de semana que podía pasar junto a ellas. Aun siendo un hombre que muchos describían como 'obsesivo' con el trabajo, trató de conciliar su exitosa carrera con la vida familiar.
La importante enseñanza de Walt Disney: "Un hombre nunca debe descuidar a su familia por los negocios"
Quienes trabajaron con Walt contaban que pasaba jornadas interminables trabajando, con un perfeccionismo casi enfermizo y una dedicación absoluta a todos sus proyectos. Películas como Blancanieves, la creación de Disneyland o los primeros planes de Disney World absorbieron años de su vida. A pesar de todo ello, el padre de Disney fue un hombre muy apegado a su familia.
El consejo que daba no es precisamente ingenio, si se tiene en cuenta que viene de alguien que conocía perfectamente el riesgo de que el éxito profesional termine devorando la vida personal. La manera en la que este hombre de éxito concebía Disneyland era precisamente desde un prisma familiar. Este parque nació porque Walt observó otros recintos de atracciones de la época estaban pensados para los niños, mientras los padres permanecían como simples espectadores.
Sin embargo, él imaginó un lugar donde padres e hijos disfrutaran juntos, una experiencia compartida que reforzara los vínculos familiares. No es casualidad tampoco que toda la marca Disney acabara construyéndose más adelante alrededor del concepto de familia. Para Walt, el éxito económico era valioso, pero no debía convertirse en un fin absoluto por el que dejar a los seres queridos en un plano secundario.
El trabajo, entonces, cobra sentido si sirve para mejorar la vida familiar, no para desplazarla o sustituirla. El mayor logro que alcanzó Walt Disney en su vida no fue construir un imperio del entretenimiento, sino hacerlo sin perder de vista aquello para lo que ese imperio existía, la familia.