La forma en que usas los emojis en WhatsApp puede revelar más de lo que imaginas
La forma en la que las personas se expresan y comunican revela mucha más información de lo que parece. El lenguaje corporal es capaz de dar un mensaje completamente contrario al que se está intentando expresar de forma oral, como, por ejemplo, tratar de mantener una postura firme mientras se están tocando constantemente el pelo. Sin embargo, lo que pocos saben es que esta norma también puede aplicarse a los mensajes de WhatsApp, concretamente en el uso de emojis.
Según la definición de la Real Academia Española: los emojis son pequeños pictogramas o iconos digitales utilizados en mensajes electrónicos, redes sociales y páginas web para expresar emociones, objetos, ideas o acciones de forma visual. Y, aunque este fue su uso original, lo cierto es que han ido evolucionando hasta convertirse en una forma de comunicación capaz de cambiar por completo el significado del mensaje al que acompañan, independientemente de su diseño.
Los usuarios de WhatsApp suelen usar los emoticonos para expresar sus emociones y sentimientos
La red social y aplicación de mensajería WhatsApp es una de las más utilizadas para la comunicación por mensaje de texto entre amigos, familiares o simples compañeros de trabajo. Sin embargo, estos mensajes pueden llegar a interpretarse de forma errónea por el receptor, debido a la falta de elementos que le indiquen en qué sentido y con qué intención se dirigen sus palabras. Algo que, si bien es fácilmente analizable en persona, se vuelve bastante complejo al no contar con elementos como la comunicación verbal.
Por ello, muchos de sus usuarios han desarrollado el hábito de utilizar estos emojis para terminar de dar el significado completo de sus palabras. Gracias a un simple dibujo de una cara feliz, un texto que parecía una orden directa puede convertirse en un recordatorio o petición amistosa. Lo que demuestra que estos célebres iconos han terminado convirtiéndose en un recurso psicológico capaz de modificar el ánimo del receptor.
El uso frecuente de estos iconos demuestra mayor inteligencia emocional, según un estudio
Sin embargo, según algunos estudios realizados por psicólogos, estos pictogramas también son capaces de revelar pequeños rasgos de la personalidad de quienes los emplean. Un artículo científico publicado por Plos One bajo el título: "Mas allá de las palabras: Relaciones entre el uso de emojis, el estilo de apego y la inteligencia emocional" trató de encontrar patrones de comportamiento y en las habilidades interpersonales en función del uso de estos iconos.
Para realizar este estudio, los investigadores escogieron a 320 sujetos adultos y los resultados revelaron que quienes utilizaban emojis en sus mensajes con mayor frecuencia demostraban tener una mayor inteligencia emocional y un apego seguro con sus amigos y familiares. Además, también se identificó que las mujeres eran quienes usaban estos iconos más usualmente que los hombres. Por el contrario, aquellos con rasgos de apego evitativo, relacionaban el uso de emoticonos con algo negativo.
La utilización de emojis puede depender de otros factores como la edad
Según la psicología, la inteligencia emocional es la capacidad de reconocer las emociones propias y las de los demás, para así ser capaz de actuar de forma adecuada con los demás. Asimismo, el apego seguro es la capacidad de mantener un vínculo emocional sano y estable con el entorno familiar y más cercano. Por ello, aquellas personas que se rehúsan a utilizar emoticonos suelen ser más distantes, creando una especie de muro simbólico entre sus emociones y el reto.
Sin embargo, el uso o no de emojis también puede asociarse a la edad de cada usuario. Habitualmente, los adultos y personas de mayor edad suelen emplear los emoticonos de forma más literal, con el objetivo de expresar sus emociones y el tono con el que están dirigidas sus palabras. Por el contrario, las nuevas generaciones suelen hacer un menor uso de estos iconos y, cuando lo hacen, suele ser en un tono irónico, sarcástico o jugando con el significado de cada uno de forma creativa. Por lo que este hábito puede depender de muchos factores diferentes.