El primer tren de alta velocidad de África revoluciona el transporte al viajar a 320 km/h: costó más de 1.800 millones de dólares
El desarrollo del transporte ferroviario de alta velocidad ya no es exclusivo de Europa o Asia. En África, Marruecos marcó un antes y un después con la puesta en marcha del Al Boraq, el primer tren bala del continente, capaz de alcanzar velocidades de hasta 320 kilómetros por hora y reducir a la mitad el tiempo de viaje entre dos de las ciudades más importantes del país.
Inaugurado en 2018 tras una inversión superior a los 1.800 millones de dólares, este proyecto se convirtió en un símbolo de modernización para la infraestructura marroquí. Además de ofrecer un servicio más rápido y cómodo, el ferrocarril ha impulsado el turismo, el comercio y la movilidad de millones de pasajeros cada año.
Al Boraq: el tren bala que conecta Casablanca y Tánger en poco más de dos horas
El Al Boraq une las ciudades de Casablanca y Tánger en apenas dos horas y 10 minutos, cuando anteriormente el mismo recorrido por tren convencional superaba las cuatro horas. Inspirado en la tecnología de los trenes TGV franceses, el servicio ofrece vagones de primera y segunda clase equipados con asientos cómodos, aire acondicionado y conexión wifi durante todo el trayecto.
La ruta también incluye una parada estratégica en Kenitra, una ciudad que se ha beneficiado del crecimiento económico generado por esta infraestructura. A lo largo del recorrido, los pasajeros pueden disfrutar de una amplia variedad de paisajes, desde la costa atlántica hasta extensas zonas agrícolas y modernos centros urbanos, reflejo de la diversidad geográfica de Marruecos.
Desde su inauguración, el tren de alta velocidad se ha consolidado como el único servicio comercial de este tipo en África y ha posicionado al país como un referente regional en materia de transporte ferroviario.
Un proyecto que impulsa la economía y apuesta por un transporte más sostenible
Además de reducir los tiempos de viaje, el Al Boraq ha tenido un impacto significativo en la movilidad nacional. La línea tiene capacidad para transportar más de 6 millones de pasajeros al año, facilitando los desplazamientos entre importantes centros económicos y turísticos del país.
Según la Oficina Nacional de Ferrocarriles de Marruecos (ONCF), el uso del tren de alta velocidad también contribuye a disminuir la congestión en las carreteras y permite reducir más de 20.000 toneladas de emisiones de dióxido de carbono anualmente, reforzando la estrategia nacional de sostenibilidad.