Polonia abre una crisis con Ucrania al retirar a Zelenski su máxima distinción
Las tensiones entre Polonia y Ucrania aumentan después de que un paso «insensible» por el presidente Volodimir Zelenski desencadenara una decisión radical del líder nacionalista polaco Karol Nawrocki: retirar a su homólogo ucraniano la Orden del Águila Blanca, la máxima distinción estatal de Polonia, que le había sido concedida tras el inicio de la invasión rusa.
Polonia ha desempeñado un papel clave para garantizar el flujo de ayuda occidental a través de su territorio en apoyo de la defensa frente al enemigo común, Rusia. Sin embargo, las relaciones bilaterales se han visto tensadas después de que las cuestiones relacionadas con la memoria histórica hayan cobrado protagonismo en el debate político polaco.
La decisión de Zelenski de bautizar una unidad de las fuerzas especiales en honor del Ejército Insurgente Ucraniano (UPA), que durante la Segunda Guerra Mundial y años posteriores libró una desesperada lucha contra la ocupación soviética de Ucrania, «ha superado el umbral del dolor del pueblo polaco», proclamó Nawrocki al justificar la retirada de la condecoración. Miembros del UPA participaron en 1943 en las matanzas de decenas de miles de polacos étnicos en la región noroccidental de Volinia, un conflicto en el que también murieron miles de ucranianos.
Para los ucranianos, que reconocen las atrocidades sufridas por los polacos a manos de algunos grupos nacionalistas, los combatientes del UPA representan sobre todo el heroísmo de una lucha solitaria contra el dominio soviético, que continuó durante años después de la Segunda Guerra Mundial. Muchos consideran lógico su reconocimiento a nivel estatal, dado que Ucrania vuelve a luchar por preservar su propia identidad frente a Rusia.
Si los polacos «creen que este símbolo especial puede permanecer en manos de Catalina la Grande, Benito Mussolini y Gerhard Schröder, entonces nosotros en Ucrania no vamos a discutirlo», señaló Zelenski en una crítica a la supuesta hipocresía de Nawrocki, en referencia a otros poseedores de la distinción, tras devolverla por correo a Varsovia.
Zelenski y su ministro de Asuntos Exteriores, Andrí Sibiga, quien también renunció a una condecoración estatal polaca, expresaron su gratitud al pueblo polaco por su apoyo y subrayaron que Ucrania está abierta a un diálogo «honesto y entre iguales» para alcanzar una visión común sobre el complejo pasado de ambos países. La mano derecha de Zelenski, Kirilo Budánov, calificó la decisión del presidente polaco de «regalo» a Moscú.
La decisión de Nawrocki, aunque refleja el sentir de una parte de la sociedad polaca, es vista ampliamente como un intento de reforzar su posición entre los votantes de derecha en una intensa pugna política con el primer ministro moderado Donald Tusk, quien prioriza la cooperación actual con Ucrania por encima de las disputas históricas.
«El conflicto entre Polonia y Ucrania entusiasma a Putin y desconcierta a nuestros aliados», reaccionó Tusk. «La tarea de los presidentes Zelenski y Nawrocki es calmar las emociones, no avivar las tensiones. La línea del frente está en otra parte».
Muchos de los polacos que han apoyado a Ucrania han criticado la falta de visión de su presidente y han expresado su preocupación por que su decisión pueda socavar años de construcción de confianza y diálogo. Sus interlocutores ucranianos destacan que el apoyo personal recibido de los amigos polacos ha sido enorme durante la guerra y confían en que no se vea afectado por estas tensiones.
«Solo espero que ustedes, amigos ucranianos, no vean a todos los polacos únicamente a través del prisma de las acciones del presidente polaco. Todavía somos muchos los que hemos apoyado a Ucrania, la apoyamos ahora y la apoyaremos en el futuro», escribió Ania Kudzia, directora de una fundación benéfica polaca.
Sigue sin estar claro si el presidente Zelenski asistirá esta semana a una conferencia internacional en la ciudad polaca de Gdansk. En los últimos tiempos, el mandatario ha trasladado a Moldavia, en lugar de Polonia, su principal punto de tránsito para los viajes internacionales. Analistas ucranianos piden medidas para impedir una mayor escalada del conflicto y recuerdan que millones de ucranianos residen actualmente en Polonia.
«Más allá de todos los juegos políticos, es poco probable que Varsovia interrumpa el flujo de ayuda a través de su territorio, porque Ucrania sigue siendo fundamental para la seguridad de Polonia», afirmó Oleksi Melnik del Centro Razumkov.
Bielorrusia, el otro frente abierto
Volodimir Zelenski advirtió al líder bielorruso, Alexandr Lukashenko, contra una mayor implicación de su país en la guerra. Kiev ha dado a Minsk una semana para retirar los equipos instalados en territorio bielorruso que ayudan a Rusia a guiar los drones utilizados en ataques contra el norte de Ucrania, a lo largo de la frontera entre ambos países.
«Cada día mueren nuestros civiles y nuestros niños resultan heridos. Si él no lo hace, lo haremos nosotros», afirmó Zelenski, en una aparente alusión a un posible ataque contra territorio bielorruso.
Este sábado, instalaciones portuarias en ambos extremos del puente de Crimea fueron alcanzadas por drones que provocaron grandes incendios, mientras Kiev prosigue sus esfuerzos por aislar la península ocupada.