El juez rechaza suspender el interrogatorio a Zapatero sobre las joyas
José Luis Rodríguez Zapatero tendrá que comparecer mañana ante el juez como investigado en la Audiencia Nacional también en relación con las joyas halladas en su despacho, valoradas en 1,3 millones y cuya procedencia no ha sido hasta ahora justificada documentalmente, por lo que el juez le imputó hace unos días otros dos delitos de fraude tributario y contrabando.
El magistrado José Luis Calama, instructor del "caso Plus Ultra", ha rechazado la petición de la defensa del expresidente del Gobierno para que se suspenda su declaración en relación con la pieza separada abierta a raíz del hallazgo de esas joyas en el registro de su oficina en la calle de Ferraz.
En un auto, explica que la citación no supone ninguna "merma real" en su derecho de defensa porque en la pieza separada de las joyas no se han introducido hechos nuevos ni se ha alterado el objeto de la imputación (dado que el hallazgo de esas joyas ya constaba en la pieza principal por tráfico de influencias, blanqueo, pertenencia a organización criminal y falsedad documental, entre otros delitos).
Su abogado se quejó de falta de tiempo
La defensa de Rodríguez Zapatero, que ejerce el letrado Víctor Moreno, había solicitado el aplazamiento de la declaración esgrimiendo la "inminencia del acto y el brevísimo lapso de tiempo entre la incoación de la pieza y el señalamiento para el momento de su declaración como investigado".
Pero a este respecto el instructor replica que no aprecia menoscabo alguno "en su derecho a preparar la declaración", puesto que aunque la pieza separada se abrió el pasado día 12, su contenido no incorpora hechos nuevos ni diligencias autónomas, sino exclusivamente el testimonio del acta de intervención de las piezas de joyería y de la tasación pericial incorporadas en la causa principal. Por todo ello, incide en que su defensa conocía la intervención de esas piezas de joyería desde el pasado 19 de mayo.
"La defensa se limita a invocar la inmediatez temporal entre la incoación y el señalamiento, sin concretar qué información relevante desconoce o qué impedimento real le impide ejercer adecuadamente su derecho de defensa sobre hechos que ya estaban documentados y que no han experimentado variación alguna", argumenta.
Por otro lado, añade, el abogado de Zapatero se quejó de que la presencia en el interrogatorio de las partes personadas en la pieza principal "podría provocar" indefensión al investigado. Sin embargo, el juez califica esa alegación de genérica e hipotética, pues no precisa "de qué modo efectivo la intervención de dichas partes -las acusaciones populares, además representadas de forma unificada por una misma defensa-, ocasionaría un menoscabo real del derecho de defensa".
No se alteran los hechos de la comparecencia
Sobre esos mismos hechos, hace hincapié Calama, "podrían igualmente haber intervenido las partes" incluso en el caso de no haberse formado esa pieza separada, "de modo que su presencia en la comparecencia no incide en la capacidad del investigado para conocer, comprender y responder a los hechos que se le atribuye".
El magistrado insiste en que la pieza separada obedece solo a una necesidad de ordenar procesalmente la investigación ante la existencia de indicios de delito fiscal y de contrabando, "pero no altera el objeto fáctico ni introduce elementos sorpresivos que exijan un tiempo adicional de preparación".
Para el instructor no existe por tanto indefensión, ya que Zapatero, como investigado, puede declarar por los mismos hechos que motivan su citación en la causa principal, fijándose ambas declaraciones el mismo día por razones de coherencia y economía procesal.
Además, recuerda que la defensa tiene la posibilidad de solicitar diligencias complementarias o nuevas declaraciones si lo estima necesario, "lo que excluye cualquier perjuicio irreparable".