Los peajes se mantendrán en la AP-68 a su paso por Álava
La autopista de peaje AP-68 seguirá siendo de pago a su paso por Álava al menos cinco años más. La Unión Temporal de Empresas (UTE) integrada por Autopistas (Abertis), Gertek y Altuna se ha adjudicado la implantación y operación del nuevo sistema de pago por uso en el tramo alavés de la autopista que conecta Bilbao con Zaragoza y en la que se levantarán las barreras el próximo 11 de noviembre, cuando expira el contrato de concesión otorgado por el Estado, que se encargará desde ese día de su gestión, excepto en el tramo alavés.
El proyecto adjudicado a la UTE contempla el desarrollo tecnológico, la puesta en marcha del sistema y su gestión operativa durante los primeros cinco años, dentro de la estrategia de la Diputación Foral de Álava para avanzar en la modernización de sus infraestructuras viarias.
El modelo, según ha explicado Autopistas, combinará tecnologías de peaje dinámico "free flow" con sistemas convencionales, con el objetivo de mejorar la eficiencia del tráfico de la red a las nuevas demandas de movilidad.
La propuesta presentada por la UTE que lidera Autopistas ha destacado por su solidez técnica y su capacidad de integración, en un contexto en el que las administraciones públicas están impulsando nuevos esquemas de gestión de infraestructuras, según ha destacado la filial de Abertis. En este sentido, el proyecto de la AP-68 "se alinea con las tendencias europeas hacia sistemas más eficientes, digitalizados y sostenibles", ha añadido.
La colaboración con Gertek y Altuna ha sido "un elemento clave para articular una propuesta competitiva y adaptada a las necesidades del proyecto, reforzando la capacidad de Autopistas para abordar iniciativas complejas en entornos de cooperación empresarial", ha destacado Autopistas.
El levantamiento de las barreras en la AP-68 forma parte de la estrategia del Gobierno de ir recuperando la gestión de aquellas vías de peaje en las que vayan venciendo las concesiones. Según ha explicado el Ministerio de Transportes, su idea es ir acabando de forma progresiva con los peajes hasta que se tome una decisión al respecto de cómo financiar la conservación de las vías de gran capacidad en su conjunto. El objetivo es evitar las diferencias que ahora existen entre aquellos territorios en los que algunas vías de gran capacidad están tarificadas y otras en las que no existen peajes.