Policías nacionales denuncian que la violencia en las calles aumenta y las intervenciones son cada vez más peligrosas
Las cifras de criminalidad del primer trimestre de 2026 consolidan una realidad que los policías llevamos años denunciando desde la calle y que es que la seguridad pública se deteriora, la violencia en nuestras calles aumenta y las intervenciones policiales son cada vez más peligrosas. Así lo manifiestan agentes de Policía Nacional encuaadrados en el la CEP.
La estadística oficial del Ministerio del Interior -que refleja un nuevo incremento de la criminalidad en el conjunto de España entre enero y marzo, con 595.240 infracciones penales que suponen un 1,04% más que las del mismo periodo del año anterior- evidencia una cronificación de determinados fenómenos violentos y desmonta cualquier discurso triunfalista sobre la delincuencia en España.
Resulta especialmente alarmante la evolución de los delitos graves y menos graves de lesiones y riñas tumultuarias, que alcanzan en el primer trimestre de 2026 la cifra más alta en once años, con 7.122 hechos conocidos. Un incremento del 11,09% respecto al primer trimestre de 2025 y de casi un 81% si se compara con el dato de 2018, cuando el ministro Grande-Marlaska accedió al cargo.
Por tanto, no se trata de un fenómeno coyuntural, sino de un grave deterioro de la convivencia y de la violencia en el espacio público. Cada reyerta tumultuaria, cada pelea multitudinaria y cada intervención en entornos cada vez más violentos supone un riesgo directo para la integridad física de los policías.
Los datos oficiales vienen a confirmar lo que nosotros percibimos desde hace años en el servicio diario: una creciente agresividad en la calle, una mayor conflictividad y una escalada de situaciones violentas que obligan a intervenir en condiciones cada vez más complejas y peligrosas. "Se está produciendo una grave y sostenida tendencia al alza de los delitos de atentado contra policías y guardias civiles durante la última década, pasando de los 11.182 registrados en 2015 a los 16.554 de 2025. Eso supone prácticamente un 48% más de agresiones contra profesionales de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad en apenas diez años. Además, en 2022, 2023 y 2024 España ha alcanzado cifras récord de ataques, consolidando un escenario de creciente violencia y hostilidad contra quienes tenemos la responsabilidad de garantizar la seguridad de todos.
La preocupación por los datos de criminalidad del primer trimestre de 2026 se extiende a otros delitos violentos que también empeoran. Así, aumentan los homicidios consumados, los secuestros, los delitos contra la libertad sexual y las agresiones sexuales con penetración, consolidando una tendencia muy preocupante en materia de violencia interpersonal. Especialmente significativa es la evolución de los delitos contra la libertad sexual. En el primer trimestre de 2026 se registraron 4.806 infracciones penales de este tipo frente a las 4.754 del mismo periodo de 2025, lo que supone un nuevo incremento interanual del 1,09%.
La evolución estructural de esta criminalidad. En 2018 la cifra era de 3.011 delitos, por lo que el aumento acumulado hasta 2026 alcanza ya el 59,6%. Más grave aún resulta el comportamiento de las agresiones sexuales con penetración, que pasan de 378 hechos conocidos en 2018 a los 1.290 en 2026. Es decir, prácticamente se han multiplicado por tres en apenas ocho años.
También el tráfico de drogas continúa consolidando una tendencia muy preocupante. En el primer trimestre de 2026 se contabilizaron 5.424 infracciones relacionadas con esta tipología delictiva, frente a las 5.276 de 2025, encadenando así un nuevo año de crecimiento (+2,8%). La comparación con el mismo periodo de 2018 evidencia todavía mejor la entidad de este fenómeno porque entonces se registraron 3.157 delitos, lo que supone que en 2026 la cifra es ya sea un 71,81% superior.
Además, las estadísticas reflejan que el tráfico de drogas ha aumentado de manera continuada prácticamente todos los años desde 2018, consolidando una dinámica ascendente que tiene consecuencias directas sobre la violencia asociada a determinados entornos criminales y sobre la presión operativa que soportan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, como se ha podido comprobar ya, por desgracia, en el Campo de Gibraltar y toda Andalucía.
La cibercriminalidad mantiene asimismo cifras extraordinariamente elevadas. En el primer trimestre de 2026 se registraron 122.728 ciberdelitos, de los que 110.640 fueron estafas informáticas. Estas últimas aumentan más de un 3,9% respecto a 2025 y se sitúan muy por encima de las cifras registradas apenas cuatro años antes. De hecho, las estafas informáticas han pasado de 84.889 en 2022 a más de 110.000 en 2026, reflejando el enorme crecimiento de una modalidad criminal cada vez más extendida y compleja.