Epilepsia no siempre causa convulsiones: estas son las señales menos conocidas
Lo que usted interpreta como un momento de desconexión, el cerebro podría estar explicándolo como epilepsias ya que detrás de episodios breves y sutiles existe una alteración de la actividad eléctrica
José Moya Coblentz, médico General de la Clínica Hikma y quien forma parte de la red de Clínica MediaSmart, explica la importancia de conocer los síntomas de la epilepsia, romper los mitos y la importancia de los avances médicos.
Lo que debe saber:
- Es un trastorno de la actividad eléctrica cerebral.
- Las neuronas descargan impulsos excesivos, repentinos y desordenados.
- Las crisis pueden ocurrir en cualquier momento.
La epilepsia es un trastorno neurológico que afecta la actividad eléctrica del cerebro y puede presentarse en cualquier etapa de la vida. Aunque suele asociarse únicamente con convulsiones visibles, en realidad abarca un espectro mucho más amplio de manifestaciones, desafíos diagnósticos y consecuencias emocionales y sociales.
“El diagnóstico de la epilepsia no siempre es inmediato, ya que puede confundirse con otros episodios como desmayos, problemas metabólicos o crisis no epilépticas. Por ello, el proceso clínico suele incluir una historia médica detallada, un electroencefalograma (EEG) para registrar la actividad cerebral y estudios de neuroimagen como la resonancia magnética”, aclaró el médico.
“Un niño de 8 años sufrió episodios de desconexión interpretados como distracción, tras solicitar un EEG de larga duración, se logró confirmar que se trataba de descargas epilépticas, conocidas como crisis de ausencia”, recordó el experto.
La complejidad de esta condición radica en que no existe una sola epilepsia, sino múltiples causas y tipos de crisis que requieren evaluación individualizada. Las manifestaciones pueden variar significativamente entre pacientes:
- Crisis tónico-clónicas: las más reconocidas, con pérdida de conciencia, rigidez y sacudidas musculares.
- Crisis no convulsivas: más sutiles, incluyen ausencias breves, desconexión del entorno o automatismos como movimientos repetitivos sin control consciente.
Estas últimas suelen pasar desapercibidas, especialmente en niños, donde pueden confundirse con falta de atención o distracción.
La epilepsia ha estado rodeada de mitos y creencias erróneas durante muchos años, lo que ha contribuido al rechazo social hacia quienes la padecen.
Según Moya, en algunas culturas, las crisis epilépticas todavía son asociadas con ideas falsas relacionadas con problemas mentales, castigos o incluso fenómenos sobrenaturales.
Muchas personas con epilepsia sienten vergüenza o temor de sufrir una crisis en público, lo que las lleva a evitar reuniones sociales, actividades deportivas o eventos importantes.
“La deshidratación en una actividad de empresa provocó una crisis en un trabajador con epilepsia controlada que nunca comunicó su condición por miedo a perder su trabajo”, recordó el médico.
Cómo actuar ante una crisis
La respuesta adecuada ante una crisis es clave para evitar lesiones:
- Mantener la calma y asegurar el entorno
- Retirar objetos peligrosos
- Colocar a la persona de lado si está en el suelo
- No introducir objetos en la boca ni intentar sujetarla
- Llamar a emergencias si la crisis dura más de cinco minutos o se repite
“El mayor enemigo de la epilepsia es el estigma, mitos como que es contagiosa, es una enfermedad mental o es un castigo impiden que los pacientes busquen atención médica a tiempo”, aseguró el experto.
Para el médico, aunque la epilepsia tiene una base neurológica, existen factores que pueden facilitar la aparición de crisis:
- Falta de sueño o agotamiento
- Estrés intenso
- Consumo de alcohol
- Olvido de la medicación
Estos elementos no causan la enfermedad, pero pueden disminuir el umbral convulsivo y provocar episodios en personas susceptibles.
La epilepsia es una de las enfermedades neurológicas más comunes del mundo, con cerca de 50 millones de personas afectadas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Según Moya, la epilepsia experimenta importantes avances en su tratamiento en los últimos años. También destacan nuevas estrategias terapéuticas como:
- Neuroestimulación del nervio vago, que regula la actividad cerebral en casos resistentes a fármacos
- Cirugía de mínima invasión, más precisa y con menor riesgo
- Dispositivos inteligentes, como relojes capaces de detectar crisis y emitir alertas
Estos avances permiten mejorar el control de la enfermedad y la calidad de vida de los pacientes.
En el XII Simposio Internacional de Epilepsia en Sevilla, celebrado en marzo de este año, especialistas destacaron el uso de la resonancia magnética avanzada para el diagnóstico de epilepsias complejas.
El principal avance fue la resonancia de 5 teslas, de ultra alta resolución, que mejora la visualización del cerebro y permite detectar lesiones muy pequeñas. Esta tecnología es clave para diagnósticos más precisos y para optimizar el tratamiento, especialmente en pacientes candidatos a cirugía.
Aunque la epilepsia sigue siendo una condición crónica, el panorama actual es mucho más alentador que en el pasado.