España se rearma: nuevos misiles Taurus y cazaminas europeos para reforzar su poder militar
España ha iniciado un nuevo ciclo de rearme y modernización sustentado en los programas que Infodefensa ha adelantado en exclusiva. Entre las prioridades figuran la incorporación del misil de crucero Taurus, la entrada en el programa europeo de cazaminas de nueva generación y el refuerzo de sistemas de defensa aérea, naval y espacial.
El misil Taurus, con un alcance superior a los 500 kilómetros, permitirá a España disponer de una capacidad de ataque de precisión que hasta ahora no tenía operativa. Su integración en el Eurofighter situará al Ejército del Aire en un nivel estratégico comparable al de los principales aliados europeos.
Cazaminas europeos y salto industrial, según los planes revelados por Infodefensa
La información publicada por Infodefensa confirma que España participará en el desarrollo de los nuevos cazaminas europeos, un proyecto clave para la Armada ante el aumento de amenazas submarinas, minas inteligentes y drones navales. El programa se enmarca en la iniciativa European Patrol Corvette, impulsada por Navantia y Fincantieri.
Además, los planes incluyen inversiones en guerra electrónica, sistemas antidrón, evolución del Eurofighter EF‑2000, y la entrada en la constelación europea IRIS², que reforzará las comunicaciones seguras por satélite.
Empresas como Indra, Navantia, Airbus, GMV, Grupo Oesía y Sener asumirán la ejecución de los programas mediante uniones temporales de empresas, consolidando a España como un actor relevante en la industria militar europea.
Un rearme acelerado pese a la prórroga presupuestaria
Tal como ha explicado Infodefensa, el Gobierno se enfrenta a un escenario complejo: impulsar el mayor paquete de modernización militar en años mientras el país continúa con presupuestos prorrogados. Para evitar retrasos, los ministerios de Defensa e Industria preparan reales decretos de financiación directa que garanticen las anualidades de 2026 y permitan activar los nuevos programas sin bloqueo político.
El objetivo es reforzar el poder militar español, asegurar la autonomía tecnológica y mantener la interoperabilidad con aliados en un contexto internacional marcado por la guerra en Ucrania, la presión en el Mediterráneo y la necesidad de capacidades de disuasión creíbles.